BEBÉ FRIKI

martes, 16 de junio de 2015

Ludilabel: Me han "etiquetado"


La mitad de los niños vestimos igual. Mismo plumas del Decathlon, misma camiseta del H&M y así hasta la saciedad. Es decir. Si nos diese por organizar una fiesta nudista no habría forma de identificar la ropa de cada uno de nosotros. Esto, por supuesto, le da la misma emoción a las estancias en la guardería y recuperar los zapatos en los parques de bolas... Esto es así...


Una solución quiero, pues una solución me dan con los kits de guardería de Ludilabel. Que desde que han llegado a casa mi madre ha enloquecido y se pasa el día pegando pegatinas en cosas. Como una esquizofrénica peligrosa. Pero no solo en la ropa, resulta que me ha marcado los vasos, los juguetes. Cosa mala. ¡Hasta los libros! Una enferma.

Las etiquetas que ha elegido son muy monas. Con un cohete y mi nombre... Bueno y su teléfono porque sostiene que es cuestión de tiempo que me pierda y no me encuentren. Para una vez que lo hice... Bueno a lo mejor vas cinco... Pues eso, cría fama...

La opinión de mamá: calidad precio de vicio, sugestión y fácil aplicación. Un gadget requete útil.

Pues nada, ya sabéis, que en septiembre empieza el cole.

lunes, 15 de junio de 2015

Filmoteca de Bebé: To

En mi casa van mucho al cine. Al de invierno, al de verano... Y a mi me han llevado al de verano desde que tenía cinco mesecitos, al principio vía las películas, no te creas, y luego dormía. Las cosas como son.

Pero es que en invierno me dijeron que tenía que ir al cine de verdad. Y para ello me prepararon a conciencia con sesiones maratonianas de una peli muy bonita con unas niñas y una especie de conejo gris gigante que se llama To. Vale, como siempre queréis los nombres largos los señores mayores la llaman Totoro, e incluso, Mi vecino Tororo. Pero en casa yo la lamo To.

No tengo muy claro de qué va pero lo que más me gusta es el principio cuando sale la música y las letras, la canción es lo más. Después las niñas están jugando todo el rato y tarda mucho en salir Totoro que para ser el protagonista sale muy poco, he de decir.

Pero en su favor cuando salen los conejitos blancos que desaparecen ya empieza a animarse la cosa. También me gusta el Gatobus. Que es como un autobús, pero en gato. ¿No me digas que no mola?

Antes de ir al cine la veíamos como mil veces al día, ahora la pido de vez en cuando, y me recorro la casa entera para encontrar mis peluches de Totoro y verla con ellos.

Si no la conocéis hay que verla porque en algún momento de mi existencia seguro que entiendo las conversaciones profundas de los mayores sobre el valor de la infancia, la felicidad y todas esas cosas que dicen que Miyazaki puso en la peli.

Media de visualizaciones al día: Antes del cine 1000. Ahora la vemos una vez a la semana.

Título de bebé: TO
Título original: Tonari no Totoro. 
Dirección y guión: Hayao Miyazaki.
País: Japón. Año: 1988.
Duración: 86 min.
Género: Animación, aventuras, fantasía, infantil.
Producción: Tohru Hara.
Música: Joe Hisaishi.
Montaje: Takeshi Seyama.
Dirección artística: Kazuo Oga. Distribuidora: Aurum.
Estreno en Japón: 16 Abril 1988.
Estreno en España: 30 Octubre 2009.

jueves, 11 de junio de 2015

Mis mascotas: Marty y Doc

¡Tengo pollos! Bueno, tenía. Mis primeras mascotas duraron mes y medio y no, no les hice nada mal pensados, que sois todos unos mal pensados, se hicieron grandes y se fueron a vivir al campo.

Sin más dilación os presento a Marty y Doc. Mis pollitos, aunque en dos semanas se convirtieron en mis pollos y en tres en gallinas. Mi mami los diferenciaba muy bien. Doc era un poco más oscuro y más gordo y Marty más blanquito y no sabia beber del bebedero si no veía al otro, le molaba beber del plato.

Los dos eran guays. Se dejaban acariciar y dar de comer, y cuando sacabas a uno de la caja el otro piaba un montón para que le sacasen también. Pasaban el día comiendo y bebiendo como cosas os y me dejaban jugar con ellos dos otras veces diarias mientras les cambiaban la casita. 

Nada más salir se hacían caca porque eran súper guarros. Y yo avisaba a mamá para que les limpiara. Intenté enseñarles a jugar con los coches y leerles cuentos pero no eran muy listos. Aún así me hacían mucha compañía.


Lo que pasa es que se hicieron enormes y me daban un poco de miedo, además olían un poco mal así que mamá y Tita Bea buscaron un sitio donde pudieran seguir haciendo cosas de pollos. Y se los llevaron a un chalet en Estremera con más gallinas para que jugasen. Lo malo es que las gallinas no están acostumbradas a pollo-perros y han sido hostiles pero la nueva dueña actuó a tiempo y ahora son sus pollo-perros.

Ha sido corto pero intenso ¿no me digas que no? ¿Tus papis también tuvieron pollitos?

miércoles, 10 de junio de 2015

Saltando en Stonehenge

Os voy a contar un secreto. No hay nada en el mundo que guste más a los niños que los castillos hinchables, las camas elásticas y los parques de bolas.

Estamos programados genéticamente para reaccionar ante esos estímulos y colores con infinita alegría sin contemplar que sean un campo de virus o la manera más fácil de escalabrarse y acabar en el hospital.

Mi madre también saltaba en mis castillos pero ahora no la dejan. Eso es porque es grande. Por eso un día le dio una abenate y decidió fletar el coche con destino exótico y desconocido: Mostoles.


Allí parece ser que alguien con mucho tiempo libre estaba exponiendo una obra de arte de esas modernas que nadie entiende al aire libre... Cual fue mi sorpesa cuando llego allí y descubro que lo que me llevan a ver es un castillazo enorme para saltar. Mi mami que es muy culta me explico que es una réplica a escala real del monumento megalítico Stonehenge que está en Inglaterra. Ella -que ha viajado mucho- ha estado en el de verdad- pero por como se puso a saltar me da la sensación de que le gustaba mucho más el de mentirijilla.

Como era un lunes por la mañana nos dejaron estar todo el tiempo del mundo. Hasta no poder más. Mami acabó con agujetas porque es un poco vieja. Yo me lo pasé pipa saltando aunque me empapé porque el día anterior había llovido y me restregué en todos los charcos.

La obra de arte se llamaba Sacrilegio y si pasa por vuestras ciudades/países no dejéis de llevar a vuestros papis que seguro que les hace ilusión saltar como a la mía.

Brown Bear, Brown Bear, What did you see?


Lo complicado que es esto de leer, de verdad que hago lo que puedo pero cada noche un libro... Y encima en idiomas diferentes. Mi madre es una sádica enferma. Hoy hemos leído antes de dormir un libro llamado Brown Bear, Brown Bear, What did you see? o como lo llamo yo "guachuuu chu Guachu", leído así con tono solemne y siguiendo las letras con el dedo índice para dar más dramatismo.

Las primeras lecturas han sido complicadas por el gran vocabulario que contiene y la incapacidad de saber qué era cada anima. A ver, ¿Cómo voy a saber yo que eso era una oveja? ¿O de qué color son las ranas?

Pero ha mejorado con el tiempo, lo del inglés lo intentan pero yo es que soy más de castellano antiguo. Y ya puedo contar el cuento yo solito. De hecho lo repetimos casi cada noche en plan homenaje. Es rápido y una vez que he afianzado animales y colores voy bastante suelto.

Formato de páginas duras, resistente a los porrazos y con unos dibujos conceptuales bastante curiosos que no le gustan mucho a mi abuela que es más de dibujos con colorines de esos.

En casa lo llamamos ya el "Cuento del oso" y es genial para primeros lectores e iniciarse en conceptos básicos del bilingüismo animal. Muy bonico .


Lo puedes encontrar en:

  • Tapa dura: 32 páginas
  • Editor: Puffin; Edición: New Ed (25 de mayo de 1995)
  • Colección: Picture Puffin
  • Idioma: Inglés
  • ISBN-10: 9780140502961
  • ISBN-13: 978-0140502961
  • ASIN: 0140502963

lunes, 8 de junio de 2015

Johnson's es Mucho Más: Taller de estimulación

Johnson’s® baby,es un must en casa desde siempre, así que cuando nos invotaron a un taller de estimulación temprana mi madres pensó "guay, mucha información e ideas para disfrutar de mi churumbel" y yo pensé: "guay, seguro que puedo gochar merienda como me ha dado por hacer como si no me alimentaran en casa".

Así que allí nos plantamos en plena Gran Vía en un hotel muy molón.

Una vez más hice mutis por el forro de la sala de juegos para hacer caso a la charla, eso sí, primero hice acopio de patos gigantes para entretenerme, luego robé todos los patos clip de las carpetas y después intenté comerme la mesa sensorial.

Mientras, en el marco de la campaña Johnson's es mucho más la psicóloga Silvia Álava, habló de la importancia de las emociones en la percepción, la matrona Rosa Ana Martín de Vega del Centro de Salud de Fuencarral se centró en dar consejos sobre el baño de los más peques.

De toda la charla salieron ideas muy interesantes sobre la manera de que los niños se sientas más cómodos, a gusto, estimulados y encima aprendan, sean más felices e incluso adquieran más vocabulario dentro de las rutinas más simples.

Se supone que los sentidos son mucho más importantes de lo que nos pensamos y de hecho, a pesar de centrarnos en la vista el resto de ellos aportan mucha más información al bebé ya que lo que percibimos por los ojos no llega a ser el 5% de lo que nos llega en realidad.

Después las madres se dedicaron a plasmar sus emociones a través de los sentidos con un juego muy chulo que hemos decidido emular después en casa, porque amigos míos, aquí lo importante son los peques.

Así que nuestro juego de experimentar con los sentidos empieza por  

EL GUSTO:

La elección de la estimulación por gusto fue la misma que muchas mamis...  PETAZETAS:



Teniendo en cuenta lo aprendido las mamis cogieron los petazetas porque les recordaban cosas, les traía buenas memorias de hace millones de años cuando eran jóvenes. Así que mi experimento es un poco diferente, porque en realidad estoy "creando esos recuerdos". Los petazetas hacen ruido dentro de la boca, estallan y hacen "PUM", y son divertidos.

El TACTO también lo tenía muy claro, me gustan las cosas blanditas, sueves y calentitas. por eso lo que más me gusta tocar es mi Tata. Tata es mi oso de dormir, un peluche que robé a mi madre con un mes y que se separa de mi. Duerno con él, es mi almohada, lo chupo, muerdo y arrastro, no dejo ni que me lo laven. Vivo con él a cuestas día y noche... y además se cuando me lo quitan porque huele a fresitas. He de decir que después de meditarlo un poco a lo mejor es verdad que los sentidos están muy conectados porque reconozco que es bonito, suave y huele bien, eso por lo menos son tres sentidos. ¡No me digas que no!

EL OIDO. hay gente que cree que los niños no escuchan o no recuerdan. Os equivocáis. Desde muy bebé tengo una canción favorita. Y la verdad es que me encanta escucharla. Cuando suena se para el mundo, antes la bailaba como un poseso, antes de hablar ya la tarareaba y ahora sigo riéndome cuando me la ponen. Mi canción es "I Don't Know What I Can Save You From (Röyksopp Remix)"


 EL OLFATO. De canijo tenía una obsesión muy grande con una cosa... ¡Las flores! No había nada en el mundo que me evitase ir corriendo a olerlas, simplemente era ver una y salir escopetado... Y daba lo mismo que fuera un dibujo o una de plástico. Ahora quizás las huelo haciendo un poco más el bruto pero ha quedado para la posteridad la canción de "huelen, huelen las flores" 

 

LA VISTA . Uf, esto es lo más complicado. Bñasicamente porque todo me ebtra por los ojos. Las lucecitas, los coches... Pero si hay algo que demuestre que verdaderamente el poder de la VISTA en mi caso gana a cualquier otro (incluido el del gusto por las chuches) es sin duda este video donde dejo claras mis prioridades. Que por si quedan dudas son ni más ni menos las motos rojas. Aunque creo que se parece bastante al flechazo qe tuve con los patos de johnson's... No digo nada.



Y vosotros... ¿Estáis estimulados? ¿Multiesimulados? Os animo a hacer la prueba en casa, es divertido y además parendes un montón sobre tus gustos.

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