BEBÉ FRIKI
Mostrando entradas con la etiqueta Cocina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cocina. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de julio de 2020

Thinking Foods: Cocinando pizzas sanas con niños

Seguro que muchos de vosotros estáis en las mismas circunstancias que nosotros, a los peques les gusta mucho cocinar pero sois unos paquetes. Es más, mi especialidad es la cocina italiana, básicamente porque la pasta es muy fácil de hacer y la innovación sólo está en la salsa que va del tomate con carne picada a la carbonara básica. Y así, junto con una socorrida tortilla de patata mi criatura piensa que soy una excelente cocinera. Por favor, no le saquéis de su error. Por supuesto intentamos inculcarle el amor a la cocina aunque con nuestras dotes y la capacidad creativa de un niño de 7 años nuestro plato estrella ha sido la pizza. Y según el peque hace las “mejores pizzas del mundo” pero luego no se las come nunca porque recurrimos a esas bases congeladas del super que parecen cartón piedra. Pero ahora heos pasado a un nuevo nivel de sofisticación culinaria con el mejor descubrimiento del mundo, las bases de pizzas de Thinking Foods.


No os vamos a engañar, las pizzas tienen fama de ser , alimentariamente hablando, de lo más insalubre de la dieta pero en realidad puedes hacer una pizza sana en casa con paciencia e ingredientes naturales. Otro factor para ello es el tiempo, requiere varios días de preparación de la masa cosa que, objetivamente hablando, es a veces imposible. Pero hemos descubierto esta empresa que hace masas de pizza (que pueden usarse para hacer pan, calzones o incluso originales tostas) y nos han abierto un nuevo mundo de posibilidades. 

Lo primero se encuentran muy fácilmente desde su web donde hay packs que son una maravilla pero también, para los que preferís visitar el comercio físico, están en la sección de congelados del Carrefour, por ejemplo. Las pizzas son tamaño individual pero generosas y además tienen una importante variedad para poder hacer a los peques comer cosas nuevas. Thinking foods es una empresa que se dedica a realizar masas para restaurantes usando siempre un estándar de calidad en sus ingredientes con masas 100% naturales, orgánicas y con Trigos nobles como Espelta, Trigo Sarraceno, Quinoa, o 5 cereales. 

Permiten que de forma segura y rápida se mantengan los estandares de calidad así como a que su forma de amasado sea siempre sencilla y fácil a la hora de ser preparada así que, después de una experiencia en hostelería , las masas de pizzas ideales que sueña todo pizzero llegan a tu casa para poder disfrutar de un producto esponjoso, sabroso pero a la vez muy, pero que muy sano. Por eso nos animamos a probarlas, por eso y para intentar lanzar las pizzas al aire como en las películas y no morir en el intento. 

Hablemos de ingredientes.

Las pizzas que usábamos hasta ahora eran esas que venden en packs que parecen una galleta,  no son las más sanas del mundo porque llevan todo tipo de conservantes y añadidos poco sanos, por eso la idea de hacer pizza los viernes es como el “capricho” de guarrear, la cosa ha cambiado un poco ahora. 

Las bolitas tienen aproximadamente entre 200 y 400 gramos de producto y están listas para descongelar y , tras un pequeño reposo, amasar y cocinar. Eso es bastante cómodo porque con unas horas a temperatura ambiente puedes disponer de la masa lista para trabajar. Y además hace que la cocción de la pizza sea de 5-10 minutos por lo que es muy rápido. 

Permite tener gran variedad como masas de quinoa, espelta, cinco cereales, algas e incluso la pizza de remolacha que triunfa siempre por su color rosa entre los canijos. Esa variedad permite hacer combinaciones infinitas desde las más clásicas a innovar haciendo autenticas locuras. 

Amasar es sencillo ,simplemente dejando caer el propio peso de la pizza tomará la forma que necesitemos y la textura más fina o más gruesa que deseemos darle. Desde ese momento, que no tarda más de 5 minutos y hace las delicias de los canijos, hasta que entre en el horno , comienza la fiesta de la creatividad en la cocina. 

Cocinar con niños 

Muchas veces somos reacios a introducir a los pequeños en la cocina pero en ocasiones hay determinados procesos donde pueden intervenir y disfrutar de “cocinar su propia comida”. Con este tipo de pizzas lo disfrutan el doble porque son participes de todo el proceso de forma segura y divertida. No hay nada mejor que pasar tiempo de calidad con ellos y además puede sacarte de un apuro para no dejarlos solos mientras preparas la comida. 

Mira el paquete

Lo que nos ha llevado a dar el cambio a estas pizzas son tres factores. El primero es que realmente son mucho más sanas. Al mirar la lista de ingredientes nos ha convencido la manera artesanal de su elaboración. Os animamos a echar un ojo a las etiquetas siempre que compréis un producto y así decidir si innovar o incluso cambiar de marca de forma radical como hemos hecho nosotros. 

El segundo factor es que, como hemos mencionado antes, la preparación no lleva mucho tiempo y nos parece de lo más lúdico. 

Y el tercer factor es el precio que es sorprendentemente competitivo y tan insignificante que preferimos huir de esas bases prefabricadas que usábamos hasta ahora. 

¿Están buenas?

No, están deliciosas. Son blandas, tiernas y tienen un sabor delicioso. Aguantan gran cantidad de ingredientes y se doran sin ponerse duras. Podemos elegir además la masa que más nos conviene para el tipo de pizza que queremos crear y hace que la experiencia de cocinarlas sea una fiesta en la cocina. 

La empresa

La empresa tiene sede en Valencia, concretamente en Miramar, y se convirtió en un referente en la hostelería de España donde llevan operando desde 1990. Juntaron fuerzas con Carrefour para que las masas pudieran llegar también al por menor y que los consumidores pudieran tener la opción de comprarlas y hacerlas en sus casas allá por 2017. Y triunfaron, vaya si triunfaron. El sabor, la presentación pero sobre todo los ingredientes naturales las convirtieron en uno de los productos más consumidos y populares de la sección de congelados que es donde nos enamoramos de ellas. 

¿Repetiremos? 

No dudéis que vais avernos preparar muchas pizzas, cuando las haga el peque recurrirá a su especialidad de atún, jamón y salchicha pero también os daremos algún gusto más sano con queso de cabra y cebolla caramelizada o pollo picante alguna noche cuando acabemos derrotados. 

Si no habéis probado estas curiosas “bolas de pizza” y os topáis con ellas en el super no dudéis en darles una oportunidad, son cómodas, rápidas de hacer y mucho más prácticas para almacenar en el congelador. Comer rico no es sinónimo de no comer sano. ¡Una pizza no amarga a nadie de vez en cuando!

miércoles, 3 de junio de 2020

La pandemia que nos enseñó a cocinar

Si hay una cosa que nos ha tenido en vilo durante la pandemia ha sido la manía que le ha dado a la gente de hacer cosas raras. Primero lo de ir a comprar papel higiénico como si no hubiera un mañana y después todo el mundo se ha convertido en expertos reposteros y panaderos hasta tal punto que se agotaron las reservas de harina y levadura. La pandemia de 2020 pasará a la historia por ser el simulacro más grande de Master Chef de la historia de la humanidad. 


La verdad es que resulta muy curioso que en plena emergencia mundial a todos les diera por ser personas de provecho, algunos les dio por el deporte, otros por los Tik Toks, algunos se oyeron todo el archivo de la biblioteca nacional, y otros simplemente vegetaron en el sofá sin límite. Lo que si es cierto es que la presión social para ser productivo impulsó a la mayoría de los humanos a darse a la cocina. Quizás fuera por el tiempo que tuvimos extra de estar en casa, quizás para huir del homeschooling o simplemente para llenar un vacío existencial pero el resumen es que desabastecimos de levadura todos los supermercados del país. Una de las primeras tareas de los coles, cuando pensábamos que la cosa duraría sólo 15 días fue -estándar- hacer un bizcocho y menos mal que fue en la primera semana porque si no ese bizcocho se hubiera convertido en una utopía. 

Otra de las cosas más misteriosas de la pandemia es el interés que ha despertado la "masa madre" en la gente. Yo desconocía lo que era exactamente, de hecho cuando las redes sociales se llenaron de botecitos con una entidad viscosa y burbujitas intentamos dar respuesta a esa pregunta pero sigo sin tener muy claro la necesidad de hacer fermentar eso para hacer pan casero pudiendo hacer acopio de pan congelado o acumular kilos de pan Bimbo. 

Una vez superado este afán de las primeras semanas de cocinar como cosacos llegó la nueva y sorprendente moda de la virtualidad. Los directos a todas horas, los adultos abriendo cuentas de Tik Tok, los vermuths virtuales y toda una serie de ideas de casquero (en forma de Challenges)  que coparon las agendas de los más pintados. No sabíamos muy bien cuando tocaba cuentacuentos, clases de magia  o Circo del Sol. Lo único seguro es que los aparatos de la casa echaban humo del uso. 

Cuando en el futuro resumamos la pandemia supongo que habrá que edulcorar algunas de estas cosas porque la cantidad de horas de televisión consumidas hablan por si mismas. En las familias con niños habrá recuerdos difusos de odio a la terea delos coles y a las videollamadas de niños poco receptivos, en las de los solteros fiestas sin fin en pijama y mucho Streaming. La cosa es que la pandemia nos habla de una nueva realidad, una "nueva anormalidad" que para muchos es celebrada como un cambio del estilo de vida y que , para otros, simplemente no es plato de buen gusto. Nosotros no hemos hecho valoración de este confinamiento aún pero si hay un par de cosas que tenemos claras. Una de ellas es que esta ruptura con todo lo que hacíamos hasta ahora, con el estilo de vida que teníamos , volverá a su cauce por mucho acto de conciencia que se realice detrás de una pantalla. En cuanto las obligaciones regresen tendremos que seguir cogiendo el coche, tendremos que seguir viviendo con prisas y tendremos que cambiar la "falsa tranquilidad" por las mismas rutinas que antes. El cambio no está en los individuos, depende de un sistema ajeno que no controlamos y que hace que los horarios de colegios y trabajos, los desplazamientos controlados y masificados o la vida en grandes ciudades tengan que seguir igual.

Nos espera un verano incierto y seguramente una serie de confinamientos y desconfinamientos durante todo lo que queda de año (y más allá) y la gente es muy positiva al respecto. Esperamos no tener que ver más fotos de Bizcochos en las redes o rellenar la agenda de nuevo de eventos virtuales. Esperamos que poder abrazar a los tuyos no sea una utopía que tarde en llegar varios meses pero la verdad es que la "nueva realidad" es un bofetón y aunque te intentes quedar con lo bueno el 70% de todo lo demás ha sido un infierno. Nos queda mucho por recuperar: listas de espera, sanidad estancada, un lapsus en los estudios de los peques de meses, ERTES y despidos, recuperación de sectores muy dañados e incluso heridos de muerte, y eso sin entrar en las perdidas de vidas. Permitidme que en esta ocasión no sea positiva.

Si, la pandemia nos enseñó a cocinar pero también nos va a cambiar el futuro a todos. 

lunes, 22 de octubre de 2018

Mi vida comiendo de tupper (by Wetaca)

Como os hemos estado enseñando durante los últimos días nuestra comida de la semana ha sido enteramente cocinada por un chef. Eso quiere decir que no hemos tenido croquetas congeladas de color negro, fritos varios a punto de caducar y exóticas mezclas para poder terminar las cosas que suelen poblar nuestra nevera. Muchas veces os he contado que mi madre lo de cocinar no lo lleva del todo bien, si a eso le sumas que tiene poco tiempo desde que sale del trabajo hasta que va al cole a recogerme es la combinación perfecta de pereza absoluta para que la mitad de los días la comida sea algo rápido y no siempre saludable. Por eso además las cenas son más copiosas y así entramos en un círculo vicioso en el que comer bien y saludable es complicado.


Pero habíamos oído hablar de Wetaca, ¿Los conoces? Son un grupo de emprendedores que pretenden hacernos las comidas más sanas, ricas y variadas. Los chefs de Wetaca eligen una carta compuesta de 12 platos en total que van cambiando cada semana. Los jueves aparece la carta nueva semanal para poder elegir los platos que comerás la semana siguiente. Cuando cierran los pedidos a las 12 de la noche se preparan para cocinarte la selección y te llegan a casa en la franja horario que prefieras el domingo o el lunes. De esa forma no tienes que preocuparte de nada, hacerte la comida del día siguiente o incluso agobiarte por comer siempre lo mismo. Otra ventaja es que en los platos se contemplan opciones sanas y más ligeras así que puedes darte un capricho con un postre, pedir fruta o incluso degustar alguna opción vegana. En invierno no faltan los platos de cuchara y en épocas calurosas los gazpachos y salmorejos.

Al principio no sabíamos cómo podía resultar. Los platos tienen todos acompañamiento por lo que los tiempos de calentamiento no son iguales pero en realidad el sistema es muy sencillo. Si es necesario los platos vienen desestructurados de forma que puedes calentarlos por separado y tienen  holgura para poder mezclarlos en un sólo tupper cuando estén listos. Sólo tienes que pinchar el plástico, seguir las instrucciones de preparación y disfrutar. Además los envases son reciclables. 

Y una vez sabemos esto vienen las preguntas. Las que nos hemos hecho nosotros y las que os hacéis vosotros también:

- ¿Los platos están ricos? 

Son platos diseñados para aprovechar los ingredientes de temporada, cocinados por chefs en un obrador privado. Elaboran la cantidad exacta según los pedidos por lo que los ingredientes comprados semana a semana son de primera calidad. El envasado al vacío es genial y la manera de separar los diferentes alimentos la mar de útil para poder degustar cada plato de la manera correcta. Por todo esto debo decir que los platos están muy ricos. En nuestro pedido tenemos que decir que el arroz meloso,la Pechuga de pollo con especias morunas y couscous y el Curry Madrás de pollo nos han impresionado. Y eso que hemos pedido muy a lo loco y muchos de los ingredientes y recetas no los conocíamos de nada.

-¿Te quedas con hambre? 

Las raciones son muy generosas y están pensadas para ser plato único. Todas las que hemso pedido estaban entre los 450 gramos y el medio kilo. Alguna vez con un sólo tupper hemos cenado mamá y yo sin problemas.

- ¿Esto caduca? 

Los tuppers se preparan para que puedas comerlos durante toda la semana siguiente así que desde que llegan a casa dispones de 7 días para comerlos cuando quieras.

- ¿No se estropean? 

No, el transporte se realiza refrigerado y cuando llega a tu casa hay que ponerlos en la nevera porque deben conservarse fríos hasta que los calientes.

Además una vez abiertos tienes la posibilidad, si la ración es grande o surge un imprevistos, de comerlo dentro de las 24 horas después a ser abierto sin problemas.

- Yo estoy a dieta. ¿Esto como se sabe si engorda?

Cada tupper viene etiquetado con los datos muy claros. Tanto ingredientes como valores nutricionales de todo lo que hay dentro del tupper y en la web puedes consultarlos antes de realizar el pedido entrando en los datos de cada uno de los platos.

 - ¿Sale caro? 

Pues más barato que comer fuera. Más sano que comer precocinado. Con el código de 10 € que os damos ANABELENP1800 y 12 euros puedes comer toda la semana (y digo 12 porque el pedido mínimo es de 22 euros) Además puede usar los cheques restaurante que te den en el trabajo así que son todo ventajas.




lunes, 3 de octubre de 2016

Te cuento en la cocina: Ferrán Adriá, Carrefour y Disney ¡Juntos!

Os hemos hablado anteriormente de la presentación de la caravana de la salud, del Bulli y de Te cuento en La Cocina alguna cosilla pero no os hemos enseñado lo más importante... ¡el libro! Y es que todos estos actos rodean un proyecto muy bonito e inusual que hermana a Carrefour, todas las ramas de Disney, la Fundación La Caixa, la Fundación El Bullí y el hospital de La Paz para ayudar a que los peques conozcan, disfruten y aprendan sobre gastronomía como nunca antes se había hecho.


Mi señora madre está hipnotizada con el libro. La primera parte se la ha leído como cuatro veces y en ocasiones intenta explicarme alguna cosa muy básica para que aprenda algún proceso de eso del "cocinar", aunque con 3 años la cosa es complicada. A mi lo que me gusta es elegir el menú.

Por sorprendente que parezca soy el único niño del mundo que quiere comer a todas horas pez. Para desayunar, comer, merendar y cenar. El día que en el comedor me plantan merluza lo peto con la de caras sonrientes que me dan. Creo que es porque ese día nadie más tiene cara sonriente, pero eso ya es otra historia sobre la alimentación infantil donde no nos vamos a meter porque hay mucho padre remolón con eso de comer sano y variado.

También he de decir que me gusta mucho cocinar aunque normalmente no me dejan participar de muchos de los procesos. Por no decir casi ninguno. Pero cocinar es guay porque ayuda a practicar muchas cosas: psicomotricidad fina, medidas, números, destreza, medición de tiempos... así que lo que parece un mero juego casero se convierte en una fiesta didáctica. Preparar las medidas de las recetas y hacer las mezclas es cosa mía. Eso y realizar la cata aleatoria de productos. Así que para mostraros como se vive Te cuento en La Cocina hemos encontrado la receta más fácil del libro y me han dejado hacerla a mi solito ¡solito!

Las hojas son súper fáciles de entender con fotos, medidas y explicaciones que comprendo hasta yo. Así que os animamos a meter las manos en la masa y cocinar en familia. Nosotros hemos hecho nuestros rollos Hakuna Matata pero también hemos probado cosas muy divertidas y para todos los gustos como la tortilla de chips (sorprendentemente resultona) o los cubitos de chocolate helado para la leche en verano.


Una parte divertida del libro es que las recetas las protagonizan nuestros  personajes favoritos así que a priori si sale Rayo McQueen pues es más sencillo que quiera comerme un brócoli por voluntad propia. Las cosas como son. Así que uno de mis favoritos de toda la vida es el Rey León y encima la receta lleva pez. Y no necesita freír, ni cocer, ni nada así que os vamos a enseñar cómo disfrutar del libro y hacer la cena en un pis pas.

Dentro vídeo:


Más info: http://carrefourtecuentoenlacocina.com/

miércoles, 13 de julio de 2016

Conociendo el BulliLab y Sapiens


El tema de hoy no es fácil, más que nada porque nunca nadie había abordado de esta forma lo de "meterse en la cocina" y cuando viene de la mano de un genio como Ferrán Adriá da un poco de respeto y vértigo. Tengo que reconocer que así, como primer encontronazo lo de cocinar en esta casa es un poco desastre. Así, en general, lo raro es que no se quemen las croquetas congeladas, y da igual lo que hagas, Mi señora madre es así y damos por supuesto que lo mejor que nos puede pasar es que decida seguir una receta fácil con la que no muramos intoxicados. Por eso cuando se enteró que podía compartir espacio tiempo con Ferrán Adriá se le puso un nudo del estómago mezcla de admiración y responsabilidad. Admiración es algo que siente por poca gente porque sostiene que solo se debe admirar a gente que hace cosas de las que no somos capaces, incluso aunque pongamos mucho esfuerzo (y mi madre es cabezona, os lo prometo) y responsabilidad porque trasmitir el proyecto de Ferrán Adriá sin saber mucho de cocina puede ser complicado aunque necesario. Así que allá vamos.



Entrar en El BulliLab es ya una declaración de intenciones. En julio de 2014 empezó la aventura después de cerrar ElBulli, un cartel justo en la puerta recuerda y reinterpreta este hecho a la perfección. Todos en su momento pensaban que este cocinero estaba loco, y tenían razón, cerrar un restaurante de éxito, que hacía una de las cocinas más innovadoras y referentes del mundo, col listas de espera y las mejores críticas del planeta no era el paso "normal" aunque si era el paso lógico. Una decisión muy "Sapiens" en realidad.



Una nave industrial de 3.000 metros cuadrados con dos plantas a la que se accede por una rampa de garaje, ningún indicador o cartel que diga qué está pasando allí, en pleno centro de barcelona pero en cierta forma escondido del mundo que pasa por la acera. Más de 70 personas con sus características propias: psicólogos, ingenieros, someliers,... Cada uno de su disciplina ensimismados en sus pantallas, trabajando en un riguroso silencio rodeados de paneles informativos, réplicas, post-its por todas partes... el típico entorno laboral que intimida y da respeto.

Y te abre la puerta un Ferrán Adriá cercano, accesible y tremendamente feliz, contento y seguro de que lo que te está explicando no tiene fisuras. y entonces lo entiendes todo. Entiendes de forma meridiana que tenía que cerrar ElBulli, que tenía que aprender para regresar y que nunca dejará de sorprenderte en pensamiento y en la cocina. Y entonces empiezas a olvidarte de que es un genio y te dejas llevar. Y lo que es más importante, aprendes cosas que no imaginabas desde una visión totalmente rompedora.

Sapiens es una metodología para comprender la gastronomía, aunque se puede usar para cualquier materia. Consiste en centrarse en los procesos que participan en cualquier proyecto.

Sapiens es un sistema objetivo que pretende dar una respuesta absoluta a cada cuestión. Si por lo que sea no se consigue una respuesta se crea un punto oscuro que significa que hay una discrepancia irreconcilliable. Las respuestas deben ser por tanto indiscutibles para que sea un procedimiento inexpugnable.

Sapiens puede conseguir contextualizar tanto la ciencia de la gastronomía como para crear una autentica metodología de aprendizaje. Estudia, analiza y vuelve en el tiempo para analizar todo lo que se puede encontrar en los libros y en la cultura sobre procesos culinarios para que puedan ser comprendidos y después enseñados creando un extenso temario en el que han vuelto atrás, han vuelto al principio y olvidado para poder aprender desde cero, con un estudio riguroso y una metodología única como las exposiciones para entender el conjunto, estamos ante un reseteo de la gastronomía tal y como la conocemos y un proceso nuevo en el que el concepto de "compartir" es la base para la educación a través de proyectos faraónicos que el propio Ferrán Adriá lleva a cabo, desde la Bullipedia, a la reinauguración de Elbulli1846 a finales de 2016 como aplicación de lo aprendido y que pretende reabrir las puertas de un nuevo concepto de experimentación y aprendizaje, porque al final Sapiens va de eso, de aprender. 

SAPIENS trabaja para aumentar la eficacia del proceso creativo mediante la comprensión de todas las facetas que caracterizan una disciplina creativa y decodificar cuáles son los procesos, herramientas, técnicas y otros aspectos más importantes que intervienen en esta disciplina


¿Sapiens como concepto para el común de los mortales es inabarcable?

 No, de hecho hay un precioso proyecto para niños del que os hablaremos mucho que es Te cuento en la cocina en colaboración con Disney y Carrefour que pretende acercar el concepto de Sapiens a las familias, es decir, a los padres para que puedan transmitirlo a los peques. Dentro de nada empezaremos con las recetas del libro y os hablaremos un poco más de él pero para aquellos que sientan curiosidad o estén tentados a comprarlo so lo recomendamos mucho. Sus 100 primeras hojas recoge la "exposición" de ElBulliLab y lo adecua  para que sea entendido y llegue a los más canijos. Leer las primeras partes del libro se aleja del concepto que tenemos de los clásicos libros de cocina, pero no deja de ser una experiencia acercarse a una cocina empezando desde cero, y una buena forma es hacerlo con un niño que empieza a entender lo que es un tenedor y te permite redescubrir desde lo más básico a lo ma´s complejo del proceso de cocinar.
 

Cuando empezó la cocina, qué es un producto, ... y todo para que los peques lo entiendan así que como papis hay que hacer un esfuerzo y no olvidarse de dar un repaso y aprender un poco también. Además en cada receta te da varios tips la mar de útiles para pensar un poco mientras cocinas: te anima saber qué elementos ya han llegado elaborados, que concepto tienen de determinadas cosas en otros países o añade información sobre determinados ingredientes como si son salados o si hay que tener especial cuidado con ellos. ¡Animaros a contestar a  todas las preguntas!


¿Lo natural es mejor?

Por desgracia es raríasimo comprender o encontrar a alguien que sea capaz de separar los términos de gastronomía y productos y contextualizarnos en plena guerra de productos naturales o ecológicos. ¿Un product orgánico es natural? No, un porducto en el que ha participado el hombre no es natural, sólo aquel que se crea en plena naturaleza lo es y en muchos casos estos porducto, por muy naturales que sean no tienen las caracteriasticas para su consumo por sabor, contaminantes o control de los mismos. Es dedir, todo producto ha pasado por un proceso, por unas acciones parallegar a t mesa y por tanto no es "natutal" en el sentido estricto de la palabra. ¿Eso lo hace malo? No.

La cocina del Bulli era muy tecnológica. 

A veces los periodistas, los cíiticos culinarios y todos en general nos tiramos a la piscina y asaltamos materias sin mucho tino. Decir que la cocina es tecnológica es imposible. Pero al cocina usa tecnología, que no es lo mismo, desde la tecnología de cortar con las heraamientas para cortar, es decir, la herramienta llamada cuchillo te permite hacer técnicas de cortar (panadera, tacos,...) y en la habilidad del cocinero está la tecnología como nucleo de conocimiento sobre los alimentos, la morfología, las materias, las propias tecnicas y la experiencia que constituyen la tecnología de ese proceso (tecnicas más teoría).



Más info: http://elbullifoundation.com/elbf2/home/

miércoles, 2 de marzo de 2016

Bebé Friki cocina: Mugcake de Cola Cao

¡Cómo me gusta el Cao! Quien dice que me gusta es así en genérico, me gusta beberlo, comerlo a bocados, e incluso usarlo como ambientador por la casa. Porque si alguno me sigue por las redes sabrá que rara es la semana que no me siento independiente y me pongo a hacerme uno yo solito liándola parda.

Pero ahora hemos decidido innovar, pasarnos a las recetas elaboradas y ricas, ricas. Y desde que lo probamos no hemos dejado de animarnos a hacer alguna una o dos veces a la semana.

La primera fue una triunfada: Mugcake de Cola Cao, tan sencillo que lo he hecho ¡Yo solito! 


Apunta...

Para un Mugcake grandote o dos pequeños:

1 huevo, 2 cucharadas soperas de azúcar.

Lo amasas bien con batidora o cualquier elemento que mezcle, nosotros usamos la batidora Master Chef que viene con los packs y así pude hacerlo solo del todo.

Una vez mezclado bien se añaden:

2 cucharas de leche y una de aceite.

Y vuelves a batir.

Prepara una mezcla con 3 cucharas soperas de Cola Cao, 2 de harina y medio sobre de levadura y lo vas añadiendo poco a poco a la mezcla del huevo hasta que quede uniforme.

Sólo queda dividirlo en dos tazas y llevarlo al microondas. Potencia alta durante 3 minutos - esto no es una ciencia exacta así que abre y vigila que suba pero no se queme y ya coges referencia de tu aparato para la próxima. Y...

¡¡Ya está!! Puedes decorar con azúcar glass o Cola Cao pero nosotros te aconsejamos que pongas una buena capa de Nocilla y ya no te crees lo rico que queda.


Receta fácil y en menos de 15 minutos (incluso preparada por un niño de menos de tres años)

Videotutorial:


Nivel de dificultad: Mínimo pero siempre con supervisión de un adulto.

Precio de la merienda:No cuantificable porque tienes todos los ingredientes en la cocina.

Calificación de Bebé Friki: 9/10

lunes, 22 de febrero de 2016

Bebé Friki cocina: Old El Paso

Si pensábais que ya lo habíais visto todo... ¡No! Ha llegado el momento en que Master Chef Junior va a ponerse a atemblar, en el que cuestionaréis las normas más básicas de la física, la cuántica y de Arguiñano... Mi madre ha decidido que puedo empezar a ayudarla a cocinar platos sencillos, cosas básicas, infantiles y aparentemente inofensivas y enseñaros a vosotros, pobres insensatos, la manera de alimentaros de forma friki y divertida. ¿Nos acompañáis a hacer comida mejicana sin picante?

En esa casa la llegada de los restaurantes de comida rápida mejicana fueron celebrados como agua de mayo. Las Cantinas Mariachis eran pocas y caras y murieron después de un boom comercial en los 90 pero como tenemos a los americanos en la ecuación se han encargado de mandarnos una buena ristra de cadenas de tacos, burritos y demás. Pero eso pica, o lo que es peor, los ingredientes son demasiado contundentes o pesados para los estómagos infantiles si sales de las quesadillas. Pero la solución es sencilla, Old El Paso ha sacado la gama ¡Ay Que no pica! para que podamos usar las tortas de maíz como los mayores, aunque efectivamente puedes seguir llenándolas de queso y jamón y hacer una quesadilla en la sartén si es lo que prefieres.

Hoy cenamos fajitas de pollo:

Primero hazte con un kit completo: fajitas, salsa y empanado. Si las fajitas son muy complicadas tienes la opción de las barquitas que para los más peques es mejor.

Compra pollo, mucho pollo, en filetes, y se corta en tiras al gusto, así que puedes quitar los nervios, las partes feas, hacerlo todo fino... ¡vamos, al gusto!

Ensalada: lechuga, tomate, algo de verdurita, puedes poner maíz, o incluso una salsa a parte de la del kit para hacerlo más exótico.

No olvides las servilletas, todos sabemos que siempre te manchas cuando comes mejicano. Jaja.

Y una vez con todo esto nos vamos a la cocina.

Paso uno: pon el horno a precalentar durante 10 minutos a 220º de temperatura y preparate para el resto.

Paso dos: prepara el pollo en tiras o tacos pequeños. Simplemente hay que darle a la tijera y dejarlo a tu gusto. Introduce en una bolsa el preparado Old El Paso para empanar y cierra la bolsa. Agita hasta que quede totalmente cubierto. En este proceso se recomienda cantar Méjico Lindo y llevar sombrero mejicano.

Paso tres: coloca el pollo en una bandeja y al horno. No se pega nada, y no se desmenuza el empanado., lo decimos por experiencia ya que tenemos un minihorno del infierno y lo colocamos en forma de montaña infernal y aún así quedó divino.



Paso cuatro: Prepara la ensalada al gusto. Lechuga, tomate, maíz,... cualquier cosa que te guste pega con esta receta.

Paso cinco: Calienta las fajitas agujereando la bolsa y 40 segundos al microondas. Si usas las barquitas (ideales para niños más pequeños y por tanto más torpes que yo, se calientan un poco menos de tiempo. Siempre sigue las instrucciones porque puedes usar el horno si te gusta más.

Paso seis: llevarlo todo a la mesa en sus platos respectivos y a hacer la fajita como más rabia te de.

Nosotros le pusimos un poco de queso que al derretirse estaba muy rico. competamos con un poco de salsa que no pica tanto las fajitas como los nachos y por supuesto le pusimos queso a discreción.


¡Triunfada de cena en menos de media hora y con ayuda de toda la familia!

 

Nivel de dificultad: Mínimo pero siempre con supervisión de un adulto.

Precio de la cena: el Kit te sale por unos 5 euros a lo que sumas lo que quieras usar de relleno y el pollo.

Calificación de Bebé Friki: 8/10


SIGUENOS EN INSTAGRAM

 
Arriba