BEBÉ FRIKI

jueves, 30 de enero de 2020

Adiós a los dientes de leche. La verdadera historia del Ratoncito Pérez y dónde visitar sus casas y puertas

Nos ha visitado la rata de los dientes. Llámalo Hada de los dientes, Ratoncito Pérez o cómo quieras, ese ser mágico que tradicionalmente recoge los dientes de los niños y les deja algo a cambio. La llegada era esperada porque a los seis años y nueve meses ya era el único de la clase que conservaba todos los piños intactos pero no por eso es menos emocionante. Pero en estos días al compartir la perdida del diente con la gente nos hemos dado cuenta de que se habla mucho de si los cumpleaños se nos van de las manos, que si los Reyes Magos son desproporcionados... Pero ¿Y el Ratón Pérez? Eso también da para un libro entero. Pero, a parte de lo obvio, ¿Conoces la verdadera hostoria del Ratón Pérez? ¿Qué tradiciones tenías y cuales tienes ahora? Nosotros vamos a contaros de dónde viene, qué hace y qué cosas puedes hacer cuando los peques pierden su primer diente y, sobre todo, lo que opinamos de la tradición a día de hoy.

En España celebramos el Ratoncito Pérez, una tradición que procede de la literatura. A pesar de que conocéis muchos libros sobre esto el autentico y original data de finales del siglo XIX cuando Luis Coloma ideó este pequeño libro para un niño que había perdido un diente de leche a los 8 años. El niño en cuestión era especial, se trataba de un encargo de un libro "personalizado" por una madre, seguro que hasta aquí muchos os sentís identificados. La Reina Regente María Cristina decidió encargar y regalar un libro especial a su hijo, Alfonso XIII, conocido cariñosamente como Buby. Este ratoncito vivía en una caja de galletas en la calle Arenal 8, muy cerquita del palacio y donde ahora se encuentra el museo del Ratoncito Pérez. Desde ahí usando pasadizos y túneles recogía los dientes de los niños. En esta ocasión Buby protagonizará una noche inolvidable con su compañero recogiendo los dientes de los niños y cambiándolos por monedas (ver la página 37 del original) en este camino el futuro  rey conoce la forma de vida de sus súbditos , algunos muy pobres, por eso el entregar una moneda por la pieza perdida, y además aprende mucho de lo que sucede a su alrededor y cómo se debe ser generoso y cuidar de los demás.

Así que sí, el Ratón Pérez trae dinero. Desde siempre. Lo de los regalos, diplomas y puertas lo hemos ido añadiendo nosotros. Pero ojo, trae UNA MONEDA. En estas semanas hemos oído hablar de billetes de cuantías estratosféricas y regalos tipo comunión para cada diente caído. ¿Estamos locos o qué? La magia no está en el volumen, está en la idea, en la tradición, en la parte bonita de la historia y con este tipo de comportamientos los mayores nos lo estamos cargando todo. Y mejor no hablamos de presupuesto de esos 20 dientes de leche. ¡Echa cuentas!

En esta casa el Ratón ha traído un detalle (por ser el primer diente) y una moneda de 2€. Y no había nadie más feliz que ese niño con su moneda, viendo cómo el ratón se había llevado su diente y comido su queso.

Cosas que puedes hacer para que sea un poco más especial ese diente. 

Nuestro primer consejo es hacer algo en familia. En el número 8 de la calle Arenal se encuentra el lugar donde , según el cuento, vivía el ratón. En ese lugar, dentro de la galería comercial y subiendo unas escaleras, existe un pequeño museo donde los pequeños pueden disfrutar de visitas guiadas y conocer la historia del Ratón más famoso (con permiso de Mickey) de España. Las entradas se compran allí o anticipadas y puedes encontrar información en su página web. En este museo abres la puerta a la magia y se entrelaza con la historia pudiendo ver la réplica de la caja de galletas donde vivía o depositando el diente en su buzón para ahorrar el camino al ratón.

Puedes buscar las puertas repartidas por España. En Madrid puedes ver una de ellas se esconde en la Calle Alcalá 51, en la salida de metro de Banco de España. Allí, a simple vista pero escondida esta una de sus múltiples puertas para moverse por Madrid y recolectar los dientes.



En Barcelona en el barrio de Les Corts , cerca de la Plaza de Comas, en el numero 23 de la calle del Taquígraf Garriga. Comparte chalet puerta con puerta con el duende de los chupetes.


En Cercer, Huesca, también tienen este mágico rincón. Y tenemos pendiente visitar el bosque de los duendes de Soria que vimos en Refugio de Crianza y donde seguro que alguna puerta también lleva al Ratón a casa de los peques sorianos.

Compartir esta experiencia con los pequeños vale más que ese billete de 20€ que le dejáis debajo de la almohada.


¡A lavarse los dientes!

Las visitas de la casa del ratón y las charlas que rodean al Ratón Pérez siempre llevan hacia la higiene bucodental. Es genial aunar ciencia y magia. A través de esas puertas y esos diplomas descargables de internet o esos cuentos personalizados y puertas preciosas hay un mensaje que podemos dar a los más pequeños. Sin duda no dejéis de aprovechar esas caídas de los dientes de leche para que no nos olvidemos que los dientes pochos no los quiere ni el ratoncito. 


Contadnos. ¿Cómo habéis gestionado la caída de los dientes? ¿Qué os ha traído el Ratón Pérez? ¿Habéis hecho algo especial? ¿Conoces alguna puerta del Ratón en otro sitio?

miércoles, 22 de enero de 2020

Reivindiquemos las video cámaras

Apelo a vuestros recuerdos de la infancia. Recuerda a tus padres el día de reyes, en el cumpleaños o en tu comunión. Con un bicho colgado al hombro, una grabadora que pesaba 30 kilos y un montón de cables. Las grabaciones iban directamente a un aparato grabador de vídeo y el enfoque era manual. Sólo sabías si quedaba bien cuando llegabas a casa y lo enchufabas a la tele para ver el recién grabado vídeo.Después seguro que de pequeño te dejaron grabar las vacaciones con las primeras cámaras "digitales" donde había una pequeña cinta que te dejaba previsualizar a la cámara y que luego pasabas al VHS con el vídeo de casa. El colmo de la modernidad. Siempre pensando si pasar por el arco de los aviones podría destruir los recuerdos de tus viajes. O incluso puede que estos objetos, que eran de puro lujo no llegaran a tu hogar hasta mucho más adelante. Luego desapareció  la vídeo cámara.


Ahora tenemos móviles.

Los móviles sustituyen las viejas tecnologías con una serie de ópticas y prestaciones que, si bien no son todo lo buenas que podrían ser, son cómodos y están siempre a mano. Tenemos fotos y recuerdos en vídeo de toda nuestra vida, es raro el día que no saques una foto, de lo que sea, antes llevabas un carrete de 24 fotos para todas las vacaciones. También es habitual  que los móviles mueran. Y cuando eso pasa la mitad de las veces no has hecho copia de seguridad de tus fotos y vídeos en meses. El disgusto te lo llevas pero una vez sustituido por una gama superior se te vuelve a olvidar copiarlo hasta la siguiente desgracia. Al final tenemos un montón de recuerdos que no pasan al formato físico, que no reproducimos en la tele o vemos en un álbum y que, por lo que sea, pueden ser destruidos cuando el disco duro muera o nos roben el móvil.

De un tiempo a esta parte habréis notado que han vuelto a ponerse de moda las cámaras de fotos. La capacidad de estas de modificarse, cambiar, su fácil uso y el precio asequible ha hecho que recuperemos las cámaras reflex y las saquemos en ocasiones especiales. Fotos con luminosidad, con zoom y que desde luego hacen más felices los recuerdos de esa actuación del cole o de ese viaje especial. Y es cierto que todas ellas graban vídeo y volvemos a hacer lo mismo, confiarnos a que entre el móvil y la cámara de fotos podemos sustituir esas imágenes móviles que recogerán sus primeros pasos o la primera palabra.

Por fortuna las vídeo cámaras han cambiado, como pasó con las cámaras de fotos son cada vez más compactas, tienen mucha autonomía, son cómodas de transportar, más fáciles de usar y además una resolución única sin saltos de zoom como en las reflex o vídeos oscuro de noche como en el móvil. Sin olvidar la gran batalla perdida de los móviles y las cámaras de fotos que son los micrófonos de nueva generación, direccionales y perfectos para evitar que se cuelen los ruidos no deseados o se nos oiga, como orgullosos padres, reír o preguntar a un volumen desorbitado. Incluso algunos fabricantes tienen opticas de Leica, una maravilla que supera cualquier óptica del mercado de móviles.

Ahora es posible grabar no sólo en HD, también en 4 K desde que se presentó allá por 2006 el primer dispositivo capaz de hacerlo. Un avance que del ámbito profesional pasó al doméstico consiguiendo que con un poco de maña hasta la persona más tecno lerda pueda grabar y editar sus vídeos con los efectos y calidades que más les guste. Cosas que antes no podríamos ni soñar y que ahora pueden hacer que los tediosos vídeos de horas de vacaciones tengan su versión divertida, su versión compartible en redes y , por supuesto, su versión integra para toda la familia.

Igual que nos pasamos a las cámaras reflex y viendo los tamaños de las nuevas cámaras y su autonomía estamos bastante seguros que para el próximo viaje nos haremos con una porque queremos tener recuerdos de película, en alta definición y que nos duren toda la vida. 


lunes, 20 de enero de 2020

Nuestra experiencia con el rotacismo

Supongo que muchos leeréis la palabra "rotacismo" y pensaréis que estamos hablando en chino. Os pongo al día. El rotacismo es la conversión de un sonido silvante de uno vibrante. ¿Chino? Pues es una de las cosas más habituales y que llevan a más niños a visitar a los logopedas en nuestro país. Se trata de no ser capaz de pronunciar el fonema /r/ y sucede tanto en niños como en adultos. Además afecta a varias versiones del fonema, el de la erre simple, la fuerte y las trabadas ( tr, fr,  pr, etc..) Hay milones de sitios donde podéis encontar información sobre qué es el rotacismo, como practicar en casa y como intentar superar este problema de pronunciación, por ejemplo este post de Refugio de Crianza donde además encontraréis muchos ejercicios para corregirlo. Nosotros nos vamos a centrar en otros aspectos del rotacismo, en la manera en que llevamos a cabo el diagnostico, los pasos que seguimos y sobre todo cómo llevo el peque el tener que hacer un refuerzo del lenguaje por si os puede ayudar en vuestra particular guerra con la erre.

¿Cuando empezamos a preocuparnos? 

El fonema r no se pronuncia buen hasta que los niños no son bastante mayores, en concreto los expertos lo datan entre los 5 y los 6 aos. Esto hace que el diagnostico precoz no sea posible, en gran medida por culpa de ese encasillamiento en nuestro caso hemos tenido que atajar esto a los seis años. Desde las primeras revisiones pediatricas lo llevábamos anunciando pero no es hasta los 6 años cuando lo consideran un problema. Lo mismo pasó en el colegio. Solicitamos en la etapa infantil que le realizaran un informe y no lo consideraron preocupante... hasta que ahora ya es un problemón. Así que aquí va nuestro primer consejo... Si podéis acelerarlo mejor que mejor, sobre todo si alguno de los miembros de la familia sufre o ha sufrido problemas para pronunciar este fonema en la actualidad o en el pasado. No os lo van a poner fácil pero quizás si os animáis a hacerlo por lo privado os ahorraréis disgustos posteriores.

¿Que hicimos?

 En primer lugar consultar con el colegio. Podemos decir que en este aspecto fue un epic fail porque no conseguimos una valoración amparados en su edad. No so frustréis, siempre os van a decir que hasta superados los 6 años no es un problema pero en mi opinión si que lo es.

Pasando por encima del colegio probamos con el médico de cabecera que nos derivo al especialista. Allí , después de hacerle algunas preguntas pasaron a una exploración física y encontraron uno de los problemas más habituales. El paladar está muy alto. Básicamente no pronuncia la erre porque la lengua no llega a toar la parte superior de los dientes así que como le cuesta mucho y no sabe donde cae  pues simplemente cambia el ruido y en ocasiones directamente elimina el sonido de las erres. De todas formas nos despacharon con un taco de ejercicios y una cita a los 7 años porque "hasta los 7 años no es un problema"... Pero si lo es y os contamos un poco más adelante por qué.  En resumen, a veces el problema es físico, los más habituales son:
  • Hendidura en el paladar, paladar alto en la mayoría de los casos. (nuestro caso)
  • Diversos problemas con el frenillo.
  • Dificultad para discriminar bien el fonema (a veces se da por la no capacidad de pronunciarlo y no como fuente del problema , es habitual por ejemplo en palabras con /c/, /z/ y /s/).
  • Déficit auditivo.
  • Discapacidad intelectual.
Así que hicimos lo que teníamos que haber hecho desde el principio, acudir a un logopeda privado. Es jorobado pero es la única opción realista cuando lo que intentas es que un hijo en plena etapa de aprendizaje no tenga problemas a la hora de desarrollar vocabulario y en lecto escritura.

No es complicado encontrar un logopeda cerca de los colegios. En realidad es un negocio redondo porque los transtornos del habla son la mar de comunes y además fácilmente solucionables si caes en las manos adecuadas. En este caso nos recomendaron una clase semanal de media hora hasta que consigamos que salga el sonido correcto... Estamos en ello pero os informaremos de cuanto tiempo es para orientaros.

Al esperar tanto nos encontramos con varios problemas, el primero es que el niño no quería ir inicialmente pero reconozco que después de la primera cita (que nos costó llevarle) ya llegó contento. Así que es dar el primer paso.

¿Cuales son los problemas que tenemos ahora? 

1. La frustracion.

El principal infierno es que un niño de 6 años es dificilmente corregible porque son conscientes de que lo hacen mal . Por eso el niño se frustra y renuncia al fonema, en este caso generó un basto conocimiento de sinónimos para evitar las palabras con erre. Después la batalla campal porque no reconoce que lo hace mal lo cual le frustra y le enfada. Era imposible que reconociera que las erres no salían bien. En su opinión todo el mundo lo dice mal menos él. Que es una forma genial de verlo aunque un poco cuestionable. Da igual el cariño con el que corrijas, la forma en la que intentes que repita, si se ponen borricos al final la corrección es antiproducente porque genera un odio y rechazo que hace que sea mucho más complicado gestionarlo desde casa. Por eso a veces la mediación de un profesional con la figura de la autoridad nos ha ayudado mucho.

En ocasiones os recomendarán clases con más alumnos. Aunque inicialmente penséis que puede ser un error en realidad para niños tímidos o muy conscientes de sus limitaciones es genial porque ven en el compañero el mismo problema, superan las vergüenzas, se animan y se pican entre ellos para mejorar. 

2. Los problemas al escribir. 

Los problemas más gordos, porque afectan al rendimiento académico, son los relacionados con la lecto escritura. Cuando intenta escribir una palabra la repite y habla en su mente y en su cabeza esa erre no existe. Por eso las erres de sus palabras desaparecen o se sustituyen por otros fonemas parecidos como la /d/ o la /l/ . Y por mucho que lo repitas hay que reeducar todas las palabras para que acaben teniendo esa erre.

3. La nula gestión por parte de los colegios sobre el tema. 

Por lo que he hablado con otras madres en la sala de espera no es cosa de nuestro colegio, es algo establecido que los profesores no sepan como afrontar estos casos.

No llevan seguimiento, no te informan de ello, no hacen esfuerzos especiales, e incluso aunque los padres pongamos en conocimiento las terapias o los trucos que emplean no hay ningún esfuerzo al respecto.

Es razonable que en clases masificadas pasen estas cosas pero resulta frustrante desde el punto de vista del padre que no se molesten en llevar un control o simplemente se den por informados.

¿Cómo va la cosa?

Pues no va mal pero no va lo rápido que nos hubiera gustado. A parte de la media hora de clase reforzamos lo que nos indica la logopeda y sobre todo en las erres simples y las trabadas está funcionando muy bien. Hemos vencido la vergüenza y el rechazo a las correcciones (este es el mejor avance a nivel anímico para todos). Si os sirve por ejemplo en las trabadas nos piden que lo repita introduciendo vocales para separarlas. Por ejemplo en lugar de TRABAJO - TA RA BAJO, o PEDRO - PE DO RO. Suena muy raro al principio pero una vez lo haces de seguido lo hace muy bien y se siente muy feliz. Hemos convertido el "tara tere, tiri, toro y turu" en un mantra que recitamos mientras hacemos cualquier cosa aleatoria. En el plazo de 3 meses desde que vamos al logopeda hemos notado bastante diferencia pero nos queda camino aún por andar, básicamente la erre fuerte que es la que más le cuesta. 

Y hasta aquí podemos aportar sobre nuestra experiencia pero seguro que cada familia es un mundo, nuestro humilde consejo es que uséis el instinto, aunque no le den importancia quizás visitar antes a un especialista os ahorre la mitad del camino que estamos haciendo ahora. Y sobre todo compartir vuestra experiencia. Seguro que alguna madre agobiada por lo mismo agradecerá saber que somos muchas y que no pasa nada.

viernes, 10 de enero de 2020

Razones para amar y odiar las extraesclares deportivas.

Como muchos ya sabéis nos hemos apuntado a fútbol. Digo "nos hemos" porque las extraescolares de deporte llevan consigo determinados esfuerzos por parte de toda la familia como los partidos de fines de semana y demás mandanga deportiva. Así que la decisión ha sido complicada y demorada ante la insistencia de la criatura este año hemos sucumbido a la escuela de fútbol con todo lo que ello conlleva. Tras los primeros meses de sufrimiento tenemos una valoración sobre las cosas buenas y malas que aporta el deporte en nuestra vida... ¿Te sientes identificado?

Razones para apuntarse a deporte fuera del horario escolar.

- Haces amigos.

Todos los que han practicado deporte tienen mil y una anécdotas sobre sus partido y su época de deportistas. Muchos incluso siguen disfrutando de sus pachangas a día de hoy. La cuestión es que además notamos en la etapa de infantil que los niños son unos nazis. En varias ocasiones cuando estaban jugando en el patio a los niños que no estaban en fútbol les prohibían participar en el juego a la voz de "tú no juegas que no eres de fútbol". Es cierto que obviamente el problema no lo tiene el niño rechazado si no los niños que lo hacen (y por ende sus padres que veían la misma situación que el resto y no les explicaban que ese comportamiento no era correcto). Así que como no es nuestra función educar a los padres de las criaturas optamos por la versión más sencilla. Unirle al grupo a pesar de no haber visto un sólo partido de fútbol en su vida y no conocer ni el nombre de un jugador de primera división.

- Aprendes valores.

Es anecdótico que precisamente una de las razones para apuntarle a fútbol sea la que empleo para argumentar el mal comportamiento de los jugadores de otros años. Pero es así. En el fútbol, como deporte de equipo, se fomenta el compañerismo, ayudar a los amigos, apoyarse en los demás, compartir... Aunque parece que esta parte aún les cuesta a los veteranos. 

- Haces ejercicio. 

Que no es que seamos marmotas pero las cosas como son , el deporte es necesario para todos. Ayuda a la estabilidad, a sentirse mejor con nosotros y a tener una vida sana y equilibrada. Ahora también salimos en bici pero a parte de andar (y mucho) somos bastante sedentarios. El peque practica natación, fútbol, bici y además hay barra libre de trepar, saltar y disfrutar.

- Da disciplina.

Hay un entrenador. Un señor que les pone firmes y al que les da ordenes y directrices que deben acatar. Seguir instrucciones sencillas, aprender a canalizar toda su energía en algo positivo y además mejorara su concentración. Seamos sinceros, al menos nuestra criatura es un poco dispersa. Mantener la atención en algo más de 10 minutos es un milagro, de momento va bien, eso sí, en las primeras semanas la atención no se ha centrado ni en el balón ni en regresar con toda la equipación entera. Que la cabeza la trae todos los días es porque está pegada a su cuerpo.

- Gestionar las emociones a la hora de perder.

Uno de los principales problemas, sobre todo a la hora de manejar las emociones en el caso de los hijos únicos es que gestionan fatal lo de no ser el centro de atención. Eso se nota en la manera de intentar captar las miradas y pensamientos de todos los que le rodean y a parte de eso a la capacidad manipulativa que hace que todo el mundo se desviva para que ellos sean los mejores, eso incluye dejarles ganar. De un tiempo a esta parte gracias a los juegos de mesa estamos lidiando un poco con esa cabezonería de ser el primero y aunque repetimos todos los días mil veces que lo importante es participar al final tenemos en la boca siempre frases como "eres el mejor", "campeón", y demás que les convierten en etiquetas andantes. En el fútbol son números y  juegan donde merecen bajo instancia de su entrenador que lo decide a cada momento en función de sus capacidades y necesidades.

Razones para odiar el futbol del cole

- Los padres

Supongo que no os pilla de sorpresa que la principal razón para odiar el fútbol sea la presencia de otros padres. Yo los estoy clasificando por tipologías en un autentico tratado de antropología digno de ser publicado.

1.  El padre/madre de Ronaldo

Aquel ser vivo que se cree que su hijo es un ente superior que no merece estar en un equipo tan malo. Por supuesto si  en realidad fuera tan bueno no estaría allí, se habría ido a un equipo de verdad y no al del cole. En algún momento de su vida descubrirán que su hijo no les va a sacar de pobres. Pero ese día está muy lejos aún si escuchas sus comentarios durante el partido.

2. El/la motivada

Son los fans número uno de sus hijos y no se cortan a la hora de hacérselo saber. Sólo les falta llevar la pancarta. Gritan, corean y dan órdenes a sus criaturas coo si fueran el segundo entrenador. Son los primeros que expulsa los árbitros por meterse en el terreno de juego pero eso no les impide seguir ejerciendo su labor. El día que el colegio descubra que estos pueden hacer el trabajo del entrenador gratis los ficha fijo. 

3. El/la profesional

Su hijo está en el equipo del colegio, pero por supuesto se ha apuntado a un seminario de porteros en Alcobendas, va a entrenamiento al polideportivo y en sus ratos libres estudia el reglamento. Que lo mismo el fútbol no le gusta, o si pero lo acabará odiando de todo lo que le requiere. Este ritmo infernal se les acabara según suban de curso y los requerimientos académicos les devuelvan a la realidad pero mientras estaremos los demás padres informados de todos los campamentos de fútbol y conferencias realizadas en toda España. En realidad ejercen una función social poco reconocida. 

4. El/la que lo sabe todo

Dícese de aquel proyecto de ser humano que sabe todas las normas del fútbol o en su defecto las inventa. Por ejemplo mezclando fútbol con fútbol sala o no entendiendo que los arbitrajes priman que el niño no acabe en el hospital tras una jugada.

Ejemplo. Un niño portero para el balón. Otro niño llega y le da una patada al balón mientras lo tiene en la mano. El primer niño con un esguince o una rotura de dedo se queja. Mientras el árbitro para la jugada para ver qué ha pasado y si esta bien anulando el gol. Ahí está el listo diciendo que ha pasado la línea  y que debe ser gol sin acordarse que no sólo el sentido común les dice que es lo correcto, si o que el reglamento recoge esto coo una falta de tiro indirecto. Que bocazas hay muchos por la vida.

5. El/la que grita a los niños y al árbitro. 

Estos espécimenes se dividen en dos grupos: los partido y los post partido. 

Los del partido son esos que se desgañitan a gritar a sus churumbeles y a los otros a los que se refieren como "tú" porque no conocen ni tienen intención de conocer a nadie del equipo. Comparten su sabiduría también con el árbitro que tiene más paciencia que el santo Job jornada tras jornada.

Los post partido son aún más boca chancla. Son aquellos que se creen que pueden retransmitir el partido a su manera a voz en grito y salen de  la cancha diciendo perlas como "Qué bien habéis jugado, aunque el otro equipo era muy malo" , "te lo ha hecho pasar mal el niño ese que estaba tan gordo" o "que paquete es el portero", da igual que sean de su equipo o del otro, lo importante es que les escuchen bien porque lo mismo un padre atravesado les puede explicar que el hijo gordo es suyo o remodelarles la cara. Porque el fútbol saca lo mejor y lo peor de los seres humanos y estos comentarios son tentar a la suerte.

- Los  horarios y las competiciones fuera del horario escolar

Uno de los motivos de no apuntarle antes a fútbol es que la disponibilidad de los sábados depende también de nuestras jornadas laborales y en ocasiones trabajamos los sábados. Los horarios se comunican con poco tiempo y es complicado moverlo todo a última hora. Como sabemos que si no vas al partido tampoco serás integrado en el grupo pues nos hemos hecho los locos hasta ahora. Eso sí, nuestras agendas son una locura por culpa del fútbol. 

- La competitividad de algunos seres (grandes y pequeños)

Queremos que los niños jueguen para pasar un buen rato. Lo malo es que los equipos que llevan liga son competitivos por definición. Aunque siempre tenemos las palabras de que lo importante es pasarlo bien y jugar la competitividad de los partidos está ahí y encontrar el balance sano entre lo bonito del deporte y ganar partidos es complejo. Nosotros nos conformamos con que salga habiéndolo pasado bien, no importa el resultado, pero obviamente hay gente que o lo ve así. Mientras todos jueguen lo mismo, sean buenos o malos, lo pasen bien y disfruten el deporte merece la pena. Si alguien no lo ve igual... pues me remito a la tipología de los padres... mejor que les apunten a ajedrez que es un juego individual y ganamos todos.

Hasta aquí nuestra experiencia con el fútbol, que seguro que nos da mucho que hablar en el futuro. Desenado estoy de que me contéis vuestras anécdotas que seguro que son canela fina.

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