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jueves, 8 de febrero de 2018

Oporto con niños: La librería más bonita del mundo, Lello

¿Sabes esos datos tan divertidos sobre las ciudades que te indican edificios antiguos, curiosos o destacados? Pues en nuestra ruta por Oporto hicimos parada de tres lugares emblemáticos que son considerados los más bonitos de su género. Todos tan diversos como una cafetería, una librería y un restaurante de comida rápida. Además dos de ellos han inspirado a J.K Rowling en la creación del universo Harry Potter. Si eres un fan del libro o simplemente no te quieres perder atracciones bonitas de la ciudad apunta estas direcciones en la agenda y no dejes de hacerles una visita.


Empezaremos por el punto más turístico de los tres. Situada en R. das Carmelitas 144 la Livraria Lello es uno de los puntos turísticos de la ciudad de Oporto. Se inauguró en 1869 y con su estilo modernista y su impresionante escalera y acabados en madera son los principales reclamos, ya muy por encima de las piezas literarias que esconden en su interior. Su popularidad ha crecido tanto en estos tiempos que ahor a para poder pasar es necesario adquirir una entrada de 4 euros por persona que luego te descuentan si quieres comprar algo en su interior. 

Aunque la librería es preciosa los visitantes van porque inspiró a J.K Rowling para describir la famosa escuela de magia de sus libros de Harry Potter. Y viendo los techos, esa escalera imperial de dos ramas y los colores es más que razonable. La buena mujer decidió mudarse a Oporto en sus años mozos y vivir allí dando clases de inglés para mantenerse. Por eso tanto este punto como la cafetería de la que os hablamos más adelante pueden presumir de ser la inspiración para uno de los escenarios de literatura juvenil más destacados de este siglo (bueno, del anterior también). 

La visita comienza en la tienda de al lado, justo en la esquina se compran los tickets y aunque se pueden comprar por internet (y ahorrar las colas) os aconsejamos que paséis por la tienda porque es una monada. Podéis dejar allí mochilas y bolsos para ir más cómodos y además sacar alguna foto gamberra en su andén 9 3/4 o comprar merchandising en forma de Funkos, libros o peluches entre muchas otras cosas. 

Dentro de la librería me ha encantado el carro de mina para transportar los libros y las estanterías infinitas, las escaleras que suben o acaban en ventanales. Y es que en sus dos plantas, y a pesar de la cantidad de gente que hay por allí siempre encuentras algo único y divertido. 

 Si no tenéis ideas de en qué gastar los 4 euros hay un libro infantil (no editado en español a pesar de que el 90% de los visitantes somos de aquí) que es una monada sobre la propia Librería y que vale 6,90 y se llama In the most beautiful Bookshop in the world: Lello. 

Narra la visita de un niño por al librería y sus secretos y cómo elige el libro perfecto para él. La verdad es que no se han herniado mucho en el título pero es un buen recuerdo que se puede encontrar en portugués, francés o inglés, así que al menos si los papis se defienden en alguno de esos idiomas te hace el apaño sin gastar mucho. 

Hay libros en español, pereo el precio está un poco alto y os sale mucho mejor comprarlos en casa incluso sin descuento.

 Las fotos salen muy monas y el ambiente es genial.  Eso sí, intenta evitar las horas puntas porque tiene unas colas que quitan el hipo. Nosotros fuimos un día entre semana pronto y no hubo problema. 

No cierran ningún día así que ... es cuestión de probar.

Más información: 
https://www.livrarialello.pt/

viernes, 2 de febrero de 2018

Oporto con niños: Sea Life y Serralves.

Hay una cosa genial de hacer viajes y dedicar más tiempo del que la gente normal decide dar a una ciudad. Es la idea de salirse de las rutas establecidas y hacer cosas fuera del programa habitual. Visitar cosas un poco más alejadas y disfrutar con los autóctonos de actividades fascinantes. Nosotros incluimos en ese día fuera de la ciudad dos paradas muy interesantes: El museo de arte moderno de Serralves y el Sea Life de Oporto. ¿Te animas a venir con nosotros?



Serralves es uno de los museos más interesantes de Oporto, su colección de arte moderno es inigualable pero además hay muchas cosas más de las que disfrutar en familia. Ala construcción es mastodóntica, se hizo siguiendo la moda art decó de los años 20 y no falta un detalle. Y en los años 80 se unió la finca y la casa con el museo de Arte moderno. Nosotros, a pesar de que eso del arte raro nos gusta decidimos dejarnos perder por los jardines. Y tanto que nos perdimos ¡¡Aquello resultó ser inmenso, grandísimo, eterno, kilómetros de finca, de jardines cada cual más curioso, grutas, estanques, e incluso pistas de tenis y zona de ganado. horas y horas puedes pasar por ese parque sin salir!!. Inmenso. 18 hectáreas. Y la verdad es que nos encantó, a los grandes y a los pequeños, para correr, mojarse y hacer el payaso, recorrer la villa atravesando paredes y espejos o simplemente saltando por las piedras intentando no acabar mojado hasta arriba. Por supuesto fracasé estrepitosamente.


Ubicación
Rua Don Joao de Castro, 210

Horario
Desde abril hasta septiembre: de martes a jueves de 10:00 a 19:00 horas.
Viernes, sábados, domingos y festivos: de 10:00 a 20:00 horas.
Desde octubre hasta marzo: de martes a viernes de 10:00 a 18:00.
Sábados, domingos y festivos: de 10:00 a 19:00 horas.
Cerrado todos los lunes, el 25 diciembre y el 1 enero.

Precio
Adulto: 10€ (entrada completa).
Jardines: 5€.
Tarjeta Porto Card, carnet joven y mayores de 65 años: 50% de descuento.
Menores de 18 años: entrada gratuita.
Primer domingo del mes de 10:00 a 13:00 horas entrada gratuita.


El camino a Serralves permite pasar por delante de la Casa de Música pero en realidad lo realmente divertido está al otro lado, siguiendo en dirección al Océano Atlántico.

En autobus acabas en el Castelo do Queijo allí playa y vistas maravillosas, mucha gente haciendo surf y justo a su vera el Sea Life, el acuario de Oporto, uno de los más kids friendly que hemos visitado.

El acuario se puede visitar en unas dos horas y conviene tener en cuenta los horarios de las charlas porque son una pasada, puedes ver como dan de comer a los tiburones o dar tú mismo de comer a las rayas. Pero no vamos a adelantar acontecimientos.

El edificio tiene dos plantas y cuando accedes pasas por una especie de puerta de ascensor donde tras un pequeño vídeo pasas a ver los acuarios. A parte de la increíble decoración de todas las zonas lo más curioso es que está a la altura de los más pequeños. Supongo que no os habéis dado cuenta pero vuestros padres seguro que si, o en su defecto sus riñones, para ver los animales normalmente hay que aupar criaturas. Pero en el caso del Sea Life no. Las actividades están a poca altura, todo se puede ver sin tener que levantarse y los paneles para jugar están incluso en el suelo. Además tienen una zona de piscina de contacto donde una chica muy maja me dejó tocar un erizo de mar. Entre barcos hundidos, cofres del tesoro y piscinas enormes llegamos a la primera parada, la más fascinante. El monitor habla en todos los idiomas del mundo y es super divertido. Nos presentó a todos los animales del acuario: los tiburones de punta negra, la tortuga Marisa,... El acuario además está decorado con ruinas y estatuas hundidas, con Poseidón vigilando los bichos. Despue´s de saberlo todo sobre los animales el chiquillo fue a dar de comer a los tiburones. Y allí se pudieron todos los bichos del acuario ciegos de comida. 


La otra actividad molona es con las rayas, las rayas son animales muy feos, y dan bocados muy gordos, son bastante agresivas, pero... ¡¡Puedes darle de comer!! Otra monitora explicó cosas sobre ellas y nos dio unos guantes de latex y un poco de carnaza, pescado y cosas de esas y nos acercamos a la piscina, a la de tres soltamos nuestros trozos de comida y pudimos ver cómo los devoraban.


En la tienda me compré un tiburón, es tradición, ya lo sabéis, y después nos quedamos en la cafetería, que tenía un precio muy razonable y en la zona de juegos a disfrutar un poco y descansar antes de dar un buen paseo.

Me encantan los acuarios, he visto muchos, pero sin duda por accesibilidad, actividades, y decoración el de Oporto ha sido sin duda uno de las que más me ha molado. Sea Life es una "cadena" y hay uno en España, concretamente en Benalmadena, la verdad es que estamos deseando ir a ver si mola tanto como su vecino luso. 

Ubicación: 
R. Particular Nº 1 Castelo do Queijo, 4100-379 Porto, Portugal

Horario: 
De 10 a 18 horas a diario y hasta las 19 horas los fines de semana. De lunes a domingo.

Precio: 
Entre 12 y 15 euros

La zona de Foz, donde se encuentran estas actividades es muy bonita, es genial pasear por la orilla del mar pero también soñar con encontrarnos con Iker Casillas que dicen que vive por aquí, no nos llamaron para tomar un café ni nada.

No hay derecho.

lunes, 29 de enero de 2018

Oporto con niños

Hace poco hicimos una pequeña escapada en familia a Oporto. Oporto es un destino genial desde España por varias razones. La primera es la cercanía, hay muchísimas ciudades que están a golpe de coche de Portugal y el resto tienen vuelos Low cost la mar de apañados que salen mejor que la gasolina, incluso yendo varias personas. Además Portugal como destino turístico para España es muy cómodo porque el nivel de vida es similar (incluso más bajo) y el alojamiento no es prohibitivo. Además los niños pagan poco o nada en las atracciones turísticas.


Como contras podemos decir que efetivamente tiene unas cuestas muy majas, pero no tan terribles como las de Lisboa, de hecho la ciudad nos ha gustamos mucho más que Lisboa, sin duda, hay más cosas que ver, es más pintoresca y entretenida.

Alojamiento

La primera elección fue el alojamiento. Nos decantamos una vez más por un apartamento. Esta vez nunca comimos o cenamos allí pero la comodidad de desayunar a nuestro rollo, en pijama y relajados sin estar pendientes de los horarios fue genial. Además elegimos muy bien, el alojamiento estaba en pleno centro (10-15 minutos andando de todo) así que ahorramos mucho en transporte y de paso comimos y cenamos fuera todos los días.


Además la muchacha nos aconsejó mil sitios para ver, comer y pasar el rato. Muchos de ellos fueron una triunfada como los mercados, la fábrica de natas o el restaurante con las mejores Franceshinas para comer en Oporto. Pero de eso os hablaremos más adelante. El apartamento además estaba decorado genial y tenía un jardín que era una maravilla, y con super cerca, parada de metro línea directa del aeropuerto cerca y un restaurante hiper portugués a dos portales. Nos alojamos en The Gallery Studios, por si pasáis por allí y queréis ir a apuesta segura. La atención de Dulce, la propietaria, fue exquisita, tanto que nos dejó una botellita de vino de Oporto que disfrutamos una noche relajados y unos dulces típicos.

La comida

Comer en Portugal es sencillo y para niños sus platos típicos son muy comestibles. La Francesinha es una especie de sandwich mutante con filete, chorizo, jamón, queso, huevo, y una salsa de cerveza que pica muy poquito. La media es que el menú con este plato te salga entre 9 y 12 euros en cualquier sitio. Otra cosa fácil de encontrar es el Cachorro que es una especie de Francesinha más pequeña con pan de panini y salchicha a parte de jamón y queso. Muchos sitios le ponen salsa también pero en otros no, así que los peques van servidos.Nosotros cenamos un día en el mítico Café Santiago por recomendación de nuestra "casera" y fue una triunfada, esos si, pedazo de lista de espera... Habíamos leído que había mucho turista pero la verdad es que cuando fuimos eran todos autóctonos.

El transpote

El transporte si es un poco lioso. Las tarjetas no valen para todo, unas valen para una cosa y otras para otra, una vez cargas una tarjeta con un billete sólo puedes recargar ese mismo billete, la zona centro es una y la periferia otra... Al final es mejor echar cuentas porque si estás céntricos sólo necesitas ir al aeropuerto cuando llegas y te vas, nosotros también cogimos un día extra porque fuimos a Serralves y a la playa, que por cierto fue una excursión que moló mucho. Aún así el transporte es bastante barato si evitas el bono turístico que sólo es beneficioso si vas a coger todos los tranvías de la ciudad. Los tranvías no son de uso normal como en Lisboa, son ajenos a la red de transporte normal y cuestan 3 euros por cabeza (el precio puede variar cuando lo leas, está actualizado a 2018) y los peques no pagan. Hay sólo tres líneas pero merece la pena darse una vuelta.

Más transporte que mola es el marítimo, coger un barco para hacer la ruta de los puentes hasta el mar, sobre todo si vas con pequeñajos, es un must de la ciudad.

¿Quieres saber qué hacer en una escapada por Oporto? 

Pues atentos a los siguientes post con pequeñas rutas, locales que molan, actividades diferentes... Pero te dejo con un avance en forma de vídeo para que cotillees las cosas que hicimos y que te vamos a contar. ¡Dale al PLAY que es gratis! 

lunes, 10 de julio de 2017

Lisboa con Niños: El centro


 Ahora que ya tenéis algún truco sobre cosas que hacer por Lisboa en concreto, para pasar el día entero dando vueltas y visitando cosas requetebonitas nos queda una última explicación porque no os hemos contado nada de la ciudad de las siete colinas a pata (que en tranvía también mola pero hay muchas actividades que os van a gustar mucho y hay que caminar) . Lisboa es una ciudad de tamaño manejable, eso sí, el nombre de las siete colinas lo podían cambiar por el de las siete montañas empinadas porque lo que viene a ser plan, pues no, no lo es. Así que si tenéis un carro o niños pequeños toca armarse de paciencia y tirar de imaginación porque los barrios aunque están muy cerca los separan cuestas infernales, tramos de escaleras y demás lindeces que encantarán a la espalda de vuestras madres.


Una de la cosas que más me moló es lo de las estatuas. Hay muchas por la ciudad, casi todo el centro está compuesto por zonas abiertas y grandes, calles peatonales y enormes plazas. Es muy vistoso y agradable para pasear y pasar un rato agradable. A mi me tenían fascinadas las estatuas que aparecían en todas partes, sobre todo la del escritor Pessoa casi dentro de as mesas de su bar favorito como un comensal más o la de los músicos de Fado. 



De las plazas molonas os recomiendo una muy especial que mezcla el rollo urbano con la tradición, se trata de la Praça do Martim Moniz (al norte de Baixa), desde donde sale el tranvía 28 y que siempre tiene mucha vida. Grafittis y azulejos conviven en esta enorme plaza que tiene terrazas, exposiciones temporales ¡¡Y chorros!! Y es que aunque hiciera frío tenemos establecido que se hacen las cosas divertidas y pudimos correr por ella.


En la Plaça de Rossio, centro, centro de la vida de Lisboa puedes perseguir las palomas y además encontrarás una tienda super curiosa, un autentico circo en el que por 5 euros te puedes comprar la lata de sardinas del año de tu nacimiento... Y hacer un poco el gamberro. Una preciosa tienda llena de diversión y cosas molonas aunque los dependientes sean un poco tirando a bordes.

La plaça do comercio está mirando al mar, desde ella puedes coger infinidad de tranvías (como el que lleva a Belém pero también barcos) pero lo que mola es dar un paseo por la orilla saliendo de las calles comerciales, disfrutar de la enorme plaza y descubrir el gallo gigante para jugar con sus imponentes luces un poco antes de llegar a los puertos mercantiles. El paseo al lado del mar es muy recomendable.


Por supuesto Lisboa está llena de iglesias en su zona centro y la catedral es una maravilla en plena subida, puedes entrar a todas ellas porque en cada una encontrarás algo único: Patios decorados, inmensas naves, preciosos retablos. Y es que Portugal, como en España entrar en las iglesias conserva un encanto especial.



Y para terminar, para los viajeros que se han dado ya la vuelta de rigor por el centro de Lisboa siempre mola ver algo desde la altura, y sin subir escaleras. Una de las atracciones turísticas de la zona (sobre todo por la gran cola) es el Elevador de Santa Justa, os recomendamos hacerlo a primera hora o tendréis que esperar mucho tiempo. El billete se paga con la carta verde de transporte público normal. Y arriba puedes pagar el mirador que tiene una vista muy chula de toda la ciudad y merece mucho la pena. Las escaleras me dieron un poco de chungo pero la verdad es que superado ese momento disfruté como un enano de todo.
 

Estos son los consejos sobre mi estancia en Lisboa, los míos, ojo, que era un tío de casi cuatro años cuando fuimos así que ponerlos en cuarentena y haced un poco vuestra visita única. ¡Y contárnosla!

Mira todo lo que puedes hacer en Lisboa en el resto de post que hemos publicado aquí: http://www.bebefriki.es/search/label/Lisboa

martes, 4 de julio de 2017

Lisboa con niños: Oceanoario y zona Parque de las Naciones (de visita a la Expo 98)

Ir a una ciudad y no ver algo de Calatrava es casi un pecado. Así que no teníamos más opciones que visitar la zona a más moderna de Lisboa. Además la única que las adultas no conocían porque se construyó para la exposición universal allá por 1998, así que fue una experiencia para todos. La estación de tren da acceso a una zona preciosa. La zona de pabellones está casi en la cuidad si tenemos que compararla con el páramo desierto que es Sevilla, además muchos d ellos han sido conservados como pequeños museos a un precio muy asequible y orientados a los más pequeños. Entre los pabellones jardines su actividades dedicadas al agua y unas vistas al río y al puente que quitan el hipo.


Pero nuestra visita en realidad era para ver tiburones en el oceanoario de Lisboa, uno de los más grandes de Europa , concretamente el segundo por tamaño y especies, diseñado por el famosísimo Peter Chermayeff encargado de los mejores acuarios del mundo. El tanque principal es visible desde casi cualquier parte del acuario y puedes pararte a contemplar a los tiburones, los peces luna o las tortugas cuando te de la gana mientras recorres el resto de instalaciones.


Los otros animalitos que causan furor son las nutrias amorosas que estaban flotando en su estanque tan contentas.

El edificio está "dentro del océano", se accede por unas tarimas flotantes sobre el mar, una característica de todos los paseos de la zona que hacen que sea tan bonita y pintoresca. Y la forma del edificio recuerda a un barco, a mi en concreto me parece un portaaviones bien grande.

En un par de horas se puede ver sin problemas y merece mucho la pena.

Más info: https://www.oceanario.pt/en

No queremos dejar la impresión de que la zona sólo tiene el Oceanoario, la verdad es que nos quedamos casi el día entero porque molaba mucho. Había muchos pabellones visitables que quedaron igual que en la Expo Agua, y además son muy baratos 3 eurillos más o menos, todos de ciencia y los pequeños portugueses estaban dando vueltas por allí encantados.

Nosotros nos dejamos seducir por los parques y las esculturas acuáticas, los barcos de papel gigantes y sobre todo la pasarela que cruza sobre el río con el inmenso puente que parece no acabar nunca.

Unas vistas privilegiadas y una zona super bonita para ir con peques.

Y si, acabamos de compras en el centro comercial de Calatrava unido a La estación de Oriente que firmó el arquitecto español y que misteriosamente parece que sigue en pie, no pudimos evitarlo...

Mira todo lo que puedes hacer en Lisboa en el resto de post que hemos publicado aquí: http://www.bebefriki.es/search/label/Lisboa 

viernes, 5 de mayo de 2017

Lisboa con niños: El tranvía 28


Ir a Lisboa significa darte a los transportes públicos más variados. Nosotros conseguimos coger barco, metro, ascensor y tranvía. No está nada mal. Como somos muy de Internet buscamos un tranvía que fuera muy típico, antiguo y pasase por las zonas chulas de la ciudad. Ese es el tranvía28.

No os penséis que es una idea original. Las colas para subir eran bastante impresionantes, y tuvimos que esperar en la plaza Martim Moniz casi una hora de reloj hasta coger el dichoso tranvía. Lo que si es verdad es que era muy bonito y curioso. A parte de abarrotado y con ningún autóctono a bordo. De hecho la gente hacia el recorrido en su totalidad así que si no coges sitio estás vendido.

Además como es una ruta regular, aunque sea hiper turística es una línea activa, vale la tarjeta de transporte o Carta Verde que por el módico precio de menos de dos euros te garantiza casi una hora de diversión en un recorrido muy pintoresco.

¿Por qué mola el tranvía 28 y no los demás? Pues porque pasa por zonas tan apretadas que algún turista casi se queda sin cámara. Además todos los tranvías de la línea son antiguos porque por las zonas estrechas no pueden circular los mecanismos de los vehículos nuevos de forma que te aseguras un recorrido por la zona más antigua, empinada y bonita de la ciudad y además disfrutar de uno de los vehículos antiguos que permanecen en circulación.

Los tranvías amarillos típicos, con madera y piel en los asientos, esos asientos incómodos pero atractivos,... Ya me entendéis.

El viaje fue muy divertido y la verdad muy recomendable para dar un paseo y hacer un poco el guiri.

Y, las cosas como son, a los más pequeños les encanta.

Puedes consultar el recorrido completo aquí, aunque te recomendamos que lo cojas en la cabecera porque subirse luego es muy, pero que muy complicado...



Mira todo lo que puedes hacer en Lisboa en el resto de post que hemos publicado aquí: http://www.bebefriki.es/search/label/Lisboa

martes, 18 de abril de 2017

Lisboa con niños: Belém

Una de las visitas obligadas en Lisboa con o sin niños es acercarse a la zona de Belém que, si bien es un barrio casi se antoja excursión. Nosotros tomamos la sabia decisión de llegar allí en barco porque, las cosas como son, darse una paseo por el Tajo era obligación. Es verdad que las rutas turísticas son una pequeña sajada pero merecen la pena si vas con un pequeño psicópata de los barcos y los tiburones. La ruta no dura mucho y se hace amena, y posiblemente más cómoda que en el tranvía a juzgar por la cola. Pero si te animas con el tranvía es el número 15, ruta moderna que bordea el río.


 En Belém hay varias cosas que no puedes perderte: el monumento a los descubridores, que es una cosa enorme a la orilla Del Río, la Torre de Belém donde nos empeñamos en subir por hacer la gracia turística, el monasterio de los Jerónimos que es una belleza por dentro y por fuera y la fabrica de los pasteles de Belém que huele que alimenta y que tiene una fila de gente hambrienta que dobla a la de cualquier monumento.

  Foto típica de Belém y foto de "no te acerques al borde que vienen olas aunque sea un río y te puedes dar un baño".



Obviamente la duración de la visita dependerá de la decisión de visitar por dentro uno o varios de los lugares de interés, si te quedas a comer o si no tienes nada de prisa.

 Lo normal es que en una mañana lo puedas tener finiquitado pero nosotros optamos por ir después de visitar la Feria da Ladra que hacen los martes y sábados en la ciudad y comprar cerámica y recuerdos de la zona, si pillas esos días es muy aconsejable, está en la zona del Panteón Nacional.

Así que a lo tonto se nos hizo casi la hora de la cena entre barco, subida a la torre y parada a por dulces.

El veredicto es positivo.

Nos lo pasamos bastante bien aunque eso de subir escaleras es un poco agotador y cuando las fuerzas flaqueaban tuvimos que recurrir a cazar Pokemon. Pero eso pasó con la comida. Nada que no arregles pasteles de bacalao o Pasteles de Belém, o si comes por la zona las dos cosas. 

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jueves, 23 de febrero de 2017

De viaje a Lisboa : Alojamiento y comida

Nos hemos ido a Lisboa. Supongo que las familias normales suelen tener unos planes decentes y seleccionar los destinos en función a unos férreos criterios de prioridad, nosotros somos un poco más anárquicos. Decidimos implementar como tradición familiar un viaje anual (mínimo) de mami, tita Bea y yo. La cosa es que cuando nos dimos cuenta se nos habían pasado casi las fechas seleccionadas y al ir a ver los horarios y fechas de apertura de lo que en realidad queríamos hacer descubrimos que ya estaba cerrado así que usamos el típico plan B. Rastrear destinos de fin de semana largo que fueran manejables y no muy caros. Así descartamos varios sitios super chulos que requerían más de cuatro días de estancia y nos quedamos con Lisboa que además salía bien de precio. Tanto avión (low cost) como la estancia eran tan económicos que no tuvimos dudas, además la última vez que las señoras viejas que me acompañaban estuvieron por allí eran niñas así que era un buen momento para recordar la ciudad y ver las cosas nuevas.


Así que allí estábamos en el aeropuerto los tres, con las maletas, el carro, y ganas de pasarlo bien cuando la señora que revisaba los billetes verificó los apellidos y nos dio la idea de cómo llamar a los viajes a partir de ahora: Pacheco Trip. Así que os vamos a hablar de nuestro primer Pacheco Trip, las cosas que vimos, las excursiones, y para empezar el alojamiento y la comida, que, así para que quede entre nosotros nos pusimos las botas.

Es la primera vez que íbamos a apartamento en lugar de hotel o casa rural. Las ventajas son considerables. El uso de cocina es útil sobre todo sabiendo que tenemos unos horarios un poco surrealistas. Por supuesto no solemos volver durante el día pero cuando estás muerto mola salir de la habitación en pijama a cazar pokemons en el salón


Por el idioma no vimos la tele pero estábamos muy entretenidos igualmente. La selección de apartamentos para estancias cortas en la zona centro es amplia. La desgracia es que casi todos son pisos antiguos sin ascensor, la gracia es que son las típicas casas antiguas de Lisboa con sus azulejos de colores en el exterior y la verdad es que eso mola mucho. 

Nuestro apartamento era muy guay, teníamos salida a la terraza y la cocina era un pasote. Desde ella se subía a donde vivía "la señora de arriba" o según mi tía la que nos alquiló el chiringuito, pero vamos que se quedó como la señora de arriba. Una mujer muy maja y atenta que nos preparó un desayuno de quitar el hipo y me dejaba comer estrellitas de cereales todos los días a todas horas. Estábamos a 20 minutos andando del centro o un par de paradas de metro, lo que nos apetecía en función del cansancio.

Tened en cuenta una cosa, Lisboa es una ciudad de cuestas así que ir con carro es un infierno, el metro no está muy habilitado y los tranvías son estrechos así que... tenerlo en cuenta. Mola por las cosas que se pueden hacer con niños pero es una matada para las piernas de los padres que acaban tirando de los peques.  Que no os pille por sorpresa. Y siendo positivo pensad que os vais a ahorrar mucho en gimnasio. ¿Cómo lo ves?

La comida fue genial. Era muy, muy barata y nunca eramos capaz de acabar las patatas fritas, y ya os digo yo que soy de los que comen muchas patatas fritas. Con dos comidas comíamos los tres sin problemas. Para que os hagáis a la idea.

Además estaba de suerte porque el pescado era la base del menú, básicamente bacalao y la típica sardina. Pero la brasa de cualquier tipo de carne también. Nos encantó comer pastéis de bacalhau (croquetas de bacalao) pero también lo pasamos bomba gracias a las hamburgueserías artesanas que estaban por todas partes. Carne buena y con buen precio. 

Además de las raciones super generosas hay que tener en cuenta que las bebidas y los postres no son como los de España, vamos, son precios de personas normales así que podías permitirte pequeños (o grandes) lujos.

Y dejaremos los pastelitos de Belem para más adelante, que también nos pusimos finos.



¿Es complicado comer con peques? Pues no, y se puede comer barato, rápido, bien y típico sin mucho gasto. Así que... ¿Empezamos a contaros qué cosas hacer en Lisboa? 

Mira todo lo que puedes hacer en Lisboa en el resto de post que hemos publicado aquí: http://www.bebefriki.es/search/label/Lisboa 

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