Oporto con niños

lunes, enero 29, 2018 Cuentame qué opinas
Hace poco hicimos una pequeña escapada en familia a Oporto. Oporto es un destino genial desde España por varias razones. La primera es la cercanía, hay muchísimas ciudades que están a golpe de coche de Portugal y el resto tienen vuelos Low cost la mar de apañados que salen mejor que la gasolina, incluso yendo varias personas. Además Portugal como destino turístico para España es muy cómodo porque el nivel de vida es similar (incluso más bajo) y el alojamiento no es prohibitivo. Además los niños pagan poco o nada en las atracciones turísticas.


Como contras podemos decir que efetivamente tiene unas cuestas muy majas, pero no tan terribles como las de Lisboa, de hecho la ciudad nos ha gustamos mucho más que Lisboa, sin duda, hay más cosas que ver, es más pintoresca y entretenida.

Alojamiento

La primera elección fue el alojamiento. Nos decantamos una vez más por un apartamento. Esta vez nunca comimos o cenamos allí pero la comodidad de desayunar a nuestro rollo, en pijama y relajados sin estar pendientes de los horarios fue genial. Además elegimos muy bien, el alojamiento estaba en pleno centro (10-15 minutos andando de todo) así que ahorramos mucho en transporte y de paso comimos y cenamos fuera todos los días.


Además la muchacha nos aconsejó mil sitios para ver, comer y pasar el rato. Muchos de ellos fueron una triunfada como los mercados, la fábrica de natas o el restaurante con las mejores Franceshinas para comer en Oporto. Pero de eso os hablaremos más adelante. El apartamento además estaba decorado genial y tenía un jardín que era una maravilla, y con super cerca, parada de metro línea directa del aeropuerto cerca y un restaurante hiper portugués a dos portales. Nos alojamos en The Gallery Studios, por si pasáis por allí y queréis ir a apuesta segura. La atención de Dulce, la propietaria, fue exquisita, tanto que nos dejó una botellita de vino de Oporto que disfrutamos una noche relajados y unos dulces típicos.

La comida

Comer en Portugal es sencillo y para niños sus platos típicos son muy comestibles. La Francesinha es una especie de sandwich mutante con filete, chorizo, jamón, queso, huevo, y una salsa de cerveza que pica muy poquito. La media es que el menú con este plato te salga entre 9 y 12 euros en cualquier sitio. Otra cosa fácil de encontrar es el Cachorro que es una especie de Francesinha más pequeña con pan de panini y salchicha a parte de jamón y queso. Muchos sitios le ponen salsa también pero en otros no, así que los peques van servidos.Nosotros cenamos un día en el mítico Café Santiago por recomendación de nuestra "casera" y fue una triunfada, esos si, pedazo de lista de espera... Habíamos leído que había mucho turista pero la verdad es que cuando fuimos eran todos autóctonos.

El transpote

El transporte si es un poco lioso. Las tarjetas no valen para todo, unas valen para una cosa y otras para otra, una vez cargas una tarjeta con un billete sólo puedes recargar ese mismo billete, la zona centro es una y la periferia otra... Al final es mejor echar cuentas porque si estás céntricos sólo necesitas ir al aeropuerto cuando llegas y te vas, nosotros también cogimos un día extra porque fuimos a Serralves y a la playa, que por cierto fue una excursión que moló mucho. Aún así el transporte es bastante barato si evitas el bono turístico que sólo es beneficioso si vas a coger todos los tranvías de la ciudad. Los tranvías no son de uso normal como en Lisboa, son ajenos a la red de transporte normal y cuestan 3 euros por cabeza (el precio puede variar cuando lo leas, está actualizado a 2018) y los peques no pagan. Hay sólo tres líneas pero merece la pena darse una vuelta.

Más transporte que mola es el marítimo, coger un barco para hacer la ruta de los puentes hasta el mar, sobre todo si vas con pequeñajos, es un must de la ciudad.

¿Quieres saber qué hacer en una escapada por Oporto? 

Pues atentos a los siguientes post con pequeñas rutas, locales que molan, actividades diferentes... Pero te dejo con un avance en forma de vídeo para que cotillees las cosas que hicimos y que te vamos a contar. ¡Dale al PLAY que es gratis! 

#Hoyleemos: ¡Lo quiero todo, soy un rey!

martes, enero 23, 2018 Cuentame qué opinas
Hay teorías que dicen que estamos criando pequeños nazis. Niños que tienen y quieren todo. Después de navidad es casi más obvio, pataletas por algún regalo que no llego o porque el que llegó era más pequeño de lo que pensaba. Y así en casi todas las casas.

¡Lo quiero todo, soy un rey!

Tengo casi cinco años y estoy empezando a lidiar con la frustración al no. En realidad no lidio con nada, monto una pataleta o un pollo o un combo mortal de las dos y aunque ni suele resultar porque no me dan lo que pido encima acabamos todos más enfadados que antes.

Y, más cosas como son, tengo de todo. Mis padres son bastante antojadizos así que no suele ser necesario pedir cosas, a veces llegan solas y porque si. Y aún así sigo pidiendo.

¡Lo quiero todo, soy un rey! El libro ¡Lo quiero todo, soy un rey! Va de eso. De niños que quieren cosas y de padres que tienen que reaccionar a eso. Al final del libro aparecen unos pequeños capítulos para ayudar a los padres para superar los retos de la infancia y no perder los nervios en el proceso. Porque eso de las pataletas es también aplicable a los padres.

El libro tiene una exquisita rima y destaca palabras en diferente letra para ver qué quiere o necesita el gran rey de la casa y las repercusiones que tiene sobre las cosas que quiere poseer.

Alianzas, pactos, reglas, consejos. Estamos en ello aún, así que esperamos que el rey de la selva se calme y todo vuelva a la normalidad por el bien de la unidad familiar.

Datos del libro 

Autores:  Alberto Pellai y Barbara Tamborini 
Ilustrador: Elisa Paganelli
Colección Pequeños grandes retos 
Editorial Laberinto
Idioma Español 
Edad 4-7 años 
Año 2017 
Formato Tapa dura
Páginas 40 
Tamaño 230 x 210 mm. 
ISBN 9788484839194

El gran misterio de las leches de continuación

domingo, enero 21, 2018 Cuentame qué opinas
Meterse a hablar de leches de crecimiento es un terreno complicado pero sobre todo hay que tener en cuenta que no todos los niños son iguales, no todas las familias tienen las mismas  necesidades y que cada uno tiene que tener la capacidad de elegir lo mejor para la alimentación de sus hijos pero conociendo los datos para llegar a esa decisión de forma consciente.


En primer lugar hay que definir lo que es la leche de continuación. Se trata de una leche de fórmula que el bebé puede tomar a partir de los 6 meses, y hay que recordar que no todas las familias pueden darle el pecho a sus bebés o llegan a la incorporación al trabajo y se ven forzados a esa alimentación "complementaria". Si es tu caso ¡¡No te agobies!! Simplemente elige lo que mejor se adapte a las necesidades de tu peque y adelante. Y también es importante decir que la Organización Mundial de la Salud reconoce como NECESARIO que durante los seis primeros meses de vida el niño sólo consuma leche materna, nada de agua, otros líquidos ni alimentos diferentes al pecho de su madre. Más aún en las primeras horas de vida y evitando el uso de biberones o chupetes. Pero la realidad es que muy pocas madres son capaces de llegar a ese límite de 6 meses de lactancia materna exclusiva por cuestiones laborales o personales. Todo lo ingerido a partir de los 6 meses o que no sea lactancia materna se denomina "alimentación complementaria", incluidas las leches de continuación.

Las leches de continuación son todo un mundo, van enriquecidas con minerales, con vitaminas, con probioticos,... pero además hay un abanico inmenso: sin lactosa, con aminoácidos, ... seguro que alguna es la adecuada para vosotros. Los farmaceuticos os pueden ayudar a elegir entre todas las gamas del mercado. Después de superar la barrera del año comenzamos con otra nueva aventura, las leches de crecimiento, que son cosas completamente diferentes, se trata de leches adaptadas para completar la dieta de los más pequeños, estas leches se venden ya en supermercados y grandes superficies y técnicamente los niños pueden usarlos o darse a la leche de vaca a decisión de la familia siempre que contemplen las  carencias dietéticas en nutrientes como la vitamina D, el Hierro o los ácidos grasos Omega 3 DHA demostradas en los infantes de este país, y eso es que comemos muy mal señores.Además se pueden adquirir en farmacias, parafarmacias, grandes supereficies y en venta on line con total seguridad.

El Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría en colaboración con la Federación Iberoamericana de Nutrición (FINUT)  con la Fundación Española de Nutrición (FEN), han elaborado el decálogo Leches de crecimiento en el niño pequeño y en él destacan que “aunque las fórmulas de continuación están adaptadas a las necesidades nutricionales de lactantes entre 6 y 12 meses, se pueden prolongar incluso hasta los 2-3 años. La disponibilidad de preparados adaptados a los niños de corta edad, como las leches de crecimiento, también pueden ayudar a mejorar la nutrición de los niños a partir del año”.

Asistimos hace poco a una charla de Dr. José Manuel Moreno, Unidad de Nutrición Clínica del Servicio de Pediatría del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid y el Dr. Jaime Dalmau. Director y editor de la revista cinentífica Acta Pediátrica Española en ella qeudó claro que las leches en edades tempranas son necesarias. Tanto las leches de contimuación como las de crecimiento, si bien no son absolutamente necesarias, son complementos ideales para los niños.

La leche en la infancia es un mundo, pero no hay que agobiarse. Si, la leche representa en los primeros años de vida un elemento básico ya venga de mamá o de polvo y luego la de vaca o la de crecimiento. Y ese alimento nos acompañará de forma vital en los primeros años de vida. En esta casa hemos sido capaces de comer con leche en todas las comidas y es la fuente de calcio preferida por todos los miembros de la familia. Así que ... ¡Bienvenida sea tengas la edad que tengas!




Los zapatos lavables de Conguitos.

miércoles, enero 17, 2018 Cuentame qué opinas
No sé si os pasa a vosotros. Llegas al colegio y de repente todo lo haces sentado o tumbado, restregándote por los sueños, trepando, saltando... lo normal. Y eso se convierte en zapatos destrozados y echados a perder, cosa mala. El ritmo de los “escolares” en esta casa es una cosa brutal.


Habíamos escuchado hablar muy bien de los Conguitos, marca española y de la zona donde veraneamos, que en Alicante hacen los mejores zapatos del mundo mundial, y eso siempre suma puntos. Había un modelo en concreto que era para poner un millón de emoticonos de esos con  corazones en todas partes. Unos zapatos de piel lavables. Espera que lo tengo que decir con más entusiasmo LAVABLES. Que, ojo, al ritmo vital que llevan los zapatos a veces no dan tiempo ni a ser limpiados y más que limpieza usamos el betún para disimular los arañazos. Pero nos liamos la manta a la cabeza y de odiemos saber si los Conguitos son tan resistentes y buenos como decía la gente.

Los estrenamos hace casi dos meses. Y este es el estado actual del zapato habiendo sido lavado y usado todos los días de colegio.

Podemos añadir más pero creo que no es necesario. Ni un arañazo. La puntera de refuerzo es lo más útil del mundo y el interior  sigue intacto. Además de la limpieza normal de los zapatos lo hemos lavado en lavadora. Que nosotros somos mucho de trastear con estas cosas. Leímos las instrucciones, que a veces las madres son muy Kamikazes y la lían parda por no leer. Hay que hacer lavados cortos como máximo a 30 grados y SIN PLANTILLA. Así que lo hicimos y así desapareció un poco la mugre acumulada por la manía de transportar la arena del patio en los zapatos. Creerme que cuando mi madre dice que a veces tengo para llenar un cubo no exagera. Es brutal. Aunque creo que no hay que valorar la capacidad de almacenaje de arena de los Conguitos, si tuviéramos que hacerlo sería un 10.

La piel es piel, huele a piel y es muy suave, aguanta roces y burradas varias y se conserva como el primer día. Preciosa. Y tienen tallas grandes con velcro, cosa que para niños con pie gigante es muy útil porque a partir del 29 te las ves y te las deseas en determinadas marcas.

La experiencia ha sido muy buena en cuanto a calidad, resistencia y comodidad. Vamos, que podéis ver cómo están, como el primer día. Lo bueno es que para el año que viene ya sabemos qué zapatos tenemos que buscar para el cole.

Viaje a la prehistoria sin salir de Madrid: Arqueopinto

domingo, enero 14, 2018 13 Comentarios
 
Hace poco en casa me pusieron una peli de un señor que era arqueólogo.

Iba por la vida escarbando y buscando tesoros. No, no es Tadeo Jones, era otro tío con gorro muy famoso porque cuando no hacía eso pilotaba el Halcón Milenario. Con tanta aventura y carrera y piedras redondas a punto de machacarle me perdí un poco lo que hacía de verdad. El colega era profesor de historia y arqueólogo. Se dedicaba a recomponer la historia del pasado con las cosas que encontraba enterradas o rescataba. Y eso es lo que os vamos a proponer hoy. Un viaje al pasado en familia para descubrir misterios, conocer a nuestros antepasados y vivir muchas aventuras a pocos minutos de la capital de Madrid, en Pinto: Se llama Arqueopinto y es una pasada.


Llevan currando mucho tiempo y a pesar de ser bastante conocidos a nivel de colegios las familias en general no sabemos de su existencia cuando en realidad es una actividad brutal para la mañana del fin de semana. Está situado en un parque y sus instalaciones son geniales. Es un gran ejemplo de cómo con poca cosa pero con mucho talento puedes hacer cosas extraordinarias. La visita a Arqueopinto es guiada. Tenéis que consultar bien los horarios y conviene hacer reserva para no quedaros fuera. Nosotros conocimos a dos de sus guías entre la visita y los talleres y los dos eran la mar de majos.

 Nuestra excursión al Paleolítico fue dirigida por Raúl, pero todos los miembros del staff son arqueólogos y saben perfectamente de lo que hablan. También conocimos a Ana en uno de los talleres y era la mar de simpática.

El recorrido se realiza por una serie de escenarios donde descubrimos a mis tatatatatatatatatarabuelos los homínidos que eran unos señores muy feos, muy pelados y con chepa que parecían monos. 

La visita es didáctica. Pero no como en muchas que es un no parar de datos, en esta aprendes un montón. Cómo a fabricar armas, usarlas o hacer fuego. Así que cada vez que avanzas en el tiempo y por las instalaciones vas conociendo los misterios de la vida de hace miles de años en la tierra. Paseas por la caza, las cabañas y las casas y los avances de la época hasta llegar a la agricultura y la ganadería de forma muy lógica y dentro de una cabaña del neolítico incluso aprendes a hacer fuego.

Pero después de la visita sigue la diversión.
Os recomendamos que consultéis la agenda de Arqueopinto y no os vayáis sin hacer al menos un taller.

Los talleres tienen como monitores a los propios arqueólogos y os enseñan un poco de cómo construir cosas como se hacían en la antigüedad con sus mismas herramientas o parte del trabajo del arqueólogo. 

Por ejemplo a decorar tu propia vasija Romana, a hacer un mosaico, hacer una lanza, instrumentos musicales antiguos... o a desenterrar descubrimientos de la arena tal y como lo haría un profesional. Algunos talleres son más complicados que otros así que podéis pedir consejo aunque también si tenéis niños inquietos o con gustos especiales seguro que se adaptan. Por ejemplo con un poco de ayuda el taller de excavación me gusto mucho más que el otro a pesar de ser para niños un poco más mayores.

Si podéis reservar los talleres también es recomendable para no quedaros sin plaza y que tengan todo el material listo, sobre todo si no hacéis la visita y llegáis solo al taller, esa opción también existe.

Además de realizar una labor educativa brutal en Arqueopinto hacen una labor social interesante a través de los Paleotrueques. 

 ¿Qué es un paleotrueque? Pues sencillo, puedes realizar alguna de sus actividades a cambio de algo, en función del día pueden ser juguetes, comida, ropa... y esta se donará a Caritas.

En ese caso la entrada al taller es gratis. Suelen ser los últimos talleres del día. Así que posible hacer el mismo día la visita y los dos talleres y llegar a comer a casa.

Si no llevas nada puedes abonar la entrada normal pero siempre es bonito colaborar. ¿Verdad?

Siempre hay alguna actividad de este tipo cada fin de semana. Así que si lo ves en la web ya sabes...

Consulta el programa aquí: http://arqueopinto.com/actividades-de-prehistoria-para-familias-en-madrid/

En enero se accede a cambio de leche líquida y en febrero a cambio de productos de higiene para el bebé (pañales, cremas, toallas, ...) y así lo van publicando en la web paa que lo tengáis en cuenta.
 
Una mañana en Arqueopinto es un planazo para el fin de semana, que además disfruta también los mayores, porque en este caso no está reñida la diversión de los peques con la de los más grandes.  Al contrario, algunos padres los pasaron casi mejor que sus hijos.


Nuestros consejos:
Siempre con reserva. Es fácil, por teléfono o en la web.
No dejéis pasar los talleres.
Recomendadísimo a partir de 3 años y más cuando estén estudiando la prehistoria.
No tengas miedo a preguntar y tocar, porque todo lo que hay se puede tocar, menos al guía que ese si puede morder.
Los talleres pueden hacerse sin hacer la visita así que si vuestro peque está estudiando el antiguo Egipto, por ejemplo, podéis reforzar con una de sus actividades la lección del cole.
Tienen para hacer cumpleaños. ¡¡¡Lo flipo!!
Las instalaciones están en exteriores, en invierno hay que abrigarse un poquito, hace fresquete. Pero los talleres se hacen en el interior.
 

#HoyLeemos : El lápiz Mágico de Malala.

miércoles, enero 10, 2018 Cuentame qué opinas

No sé si conocéis a Malala. Malala era una niña normal, como yo, pero nació en un país diferente, en Pakistan. Por esas diferencias había cosas que no podía hacer, o decir, o vestir incluso. Malala se percató de esas diferencias y los mayores no sabían explicarle las razones. Más que explicaciones sonaban a excusas. Niñas que no iban al colegio porque solo los varones podían, niños que trabajaban para poder comer, mujeres que no podían conducir, y sobre todo señores armados en las calles.

Un día Malala se dio cuenta de que había determinadas cosas que no estaban bien y que seguramente desde fuera no lo sabían, quizás los que vivían en países lejanos, de esos que veía por la tele no sabían que su familia, sus amigos o sus vecinos lo estaban pasando mal. Por eso un día Malala cogió un lápiz y se puso a escribir. En las cartas dibujaba su país, narraba lo que pasaba en su calle cada día y luego las enviaba a lugares lejanos, mejor dicho, a los señores que mandaban en esos países. Un buen día sus cartas empezaron a leerse en la prensa, a hacerse públicas, y su voz, o mejor dicho su lápiz, llegó a todas partes.


Malala con un simple lápiz cambió cosas, hizo que el mundo fuera un poquito mejor
, y eso enfadó a los señores malos que intentaron que dejara de escribir. Pero aún así lo hizo tan bien que le dieron premios por mejorar y denunciar las cosas que los adultos no conseguían solucionar.

Malala es una niña de verdad, al final de este libro salen fotos suyas y de su familia y un texto que mamá me ha explicado un poco. Cuenta como todo lo que sale en el cuento sucedió y las cosas que consiguió solo una niña con su lápiz y mucha valentía.

Es un libro precioso. Con cuatro años las nociones básicas se captan perfectamente y da un choque de realidad pero con muchísima esperanza. El texto y los dibujos consiguen que los niños sepan y comprendan otras realidades y aprendan que todos, hasta el más pequeño, tiene que hacer lo posible por cambiar el mundo. Malala ganó el Premio Nobel de la Paz siendo aún una niña.

La edición infantil está publicada por Alianza Editorial y de verdad os la recomendamos. Es una maravilla.

Más información, libros de Malala, material didáctico y todo lo que puedas necesitar en la web de Alianza. 
  • Colección: Libros Singulares (LS)
  • Publicación: 19 de octubre de 2017
  • Precio: 14,00 €
  • I.S.B.N.: 978-84-9104-883-1
  • Código: 3432799
  • Formato: Estándar, Papel
  • Tamaño: 23,50 x 26,00
  • Páginas: 48
  • Edición: 01ª edición
  • Clasificación IBIC:

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