BEBÉ FRIKI
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jueves, 6 de julio de 2017

Imprescindibles del verano


Mucho se ha escrito sobre lo que es verdaderamente necesario para el verano. Que si cremas de protección total, que si bañadores UV, que si tiendas de protección solar, que si manguitos... Y es que a muchas madres les da por preocuparse de esas cosas secundarias, menos mal que estamos nosotros para recordaros lo verdaderamente importante en estas fechas... ¡Lo realmente imprescindible en la piscina o la playa!


¿Quieres conocer mis tres básicos? Pues... agarrate que vienen curvas.

1. Una buena pistola de agua. 

La verdad es que a priori no parece que nada en el mundo sea más necesario que la pistola de agua para aguantar fresquito este verano de caloraco infernal que nos ha tocado este año. Hemos visto a niños armados en parques temáticos, zoológicos y por la calle porque es refrescarse o morir. Por eso en la piscina este año hasta se agradece que disparen a traición.

Mis favoritas son las de presión, esas que te sueltan un señor chorrazo que casi te ahorran la ducha pero vamos que cualquiera de los chinos me vale porque la vida media de una pistola en mis manos es escasa, no superan normalmente la semana de existencia así que no les  cojo mucho cariño y por supuesto no invertimos mucha pasta.

2. Los barcos Lilliputiens. 

A lo mejor pensáis que exagero pero si veis por la calle a un niño con un barco o con un tiburón, o con las dos cosas juntas a lo mejor soy yo. Es como mi complemento vital. Me gustan de todo tipo, los que se rompen van a la vitrina y el resto van a todas partes, para el mar tenemos uno de plástico y para la piscina un juego precioso de la colección de Lilliputiens, tres barcos de neopreno de diferentes tamaños que además de flotar tienen unos agujeros para regar y tras basar agua. En la piscina son un must porque ocupan super poco, se secan muy rápido y además parecen barcos de los de papel de toda la vida y me tiene enamorado de lo bonitos que son. Y es que la gama de baño es... ¡Lo quiero todo!


Lilliputiens ha sacado una colección de textil y vuelta al cole con sus personajes para este año que son como para verlo. Mi madre está a tope con el neceser pero ya os aviso que nada como los barcos del amor.

3. La tabla de tiburones.

A principio del verano tenía la tabla del año pasado, la de Cars, pequeña, manejable... Peor gracias a mi encanto y mi carisma conseguí sacarle a los abuelos una mucho más grande y molona: la tabla tiburón. Casi puedo subirme a surfear. No me podéis decir que no es bonita. Es MI SUPER TABLA, ya quisiera el de Le llamaban Bodhi ser la mitad de guay que yo. 


Cuales son vuestros imprescindibles de verano? 

O mejor, queridas madres, ¿Cuales eran los de vuestra infancia?


lunes, 29 de mayo de 2017

Ahorrando espacio con el cubo Scrunch



El año pasado bajar a la playa era una angustia existencial y una hazaña comparable a ir a destruir el anillo único. Madre sherpa llevaba los utensilios básicos de la playa, léase, bolsa, toallas, cremas, sombrilla, tentempié, botella, tabla, cubos y palas, red de pesca, ... y así hasta el infinito. Que no se quejaba la buena mujer pero a la subida se le veía ya así con la gota está que llevan los dibujos de manga y media cara morada. Un día decidió prescindir de algo, cualquier cosa y le encaramé a la primera.  Así que los días que intentaba escamotearme algo de lo que habitualmente bajábamos le montaba un pollo. Si, pasaba lista de todo lo necesario nada más pisar la arena y si era preciso mandábamos una incursión a recuperar alguno de los elementos, por morbosa diversión.


Este año mi madre, que no es tonta, ya ha elaborado un contraplan para evitar bajar con un carro del Mercadona a la playa, e incluso para que siempre que atravesemos un parque y me entre la necesidad imperiosa de hacer un castillo de arena pueda hacerlo. Yo lo llamo brujería, ella silicona.

Este es el cubo Scrunch, parece normal pero no lo es, cuando se guarda se puede enrollar y llevarlo cómodamente en el bolso ocupando nada de espacio. Se puede limpiar con agua en cualquier fuente o meterlo en una bolsa y no mancha nada. También tiene el complemento perfecto: la pala. Aunque parezca una pala normal no lo es. El mango está recubierto de un material blandito que la hace muy agradable, pero la zona de abajo es de plástico resistente muy útil para arena mojada o dura. El tamaño es perfecto para poder llevarlo dentro del cubo plegado.

Llevamos probándolo unos meses porque seguro que muchos os habéis encontrado con cosas de silicona que con el tiempo pierden en color y con el calor se quedan como oleosas pero no. Se queda igual. Palabra.

  • Fabricado en silicona alimentaria con una cuerda y un asa también de silicona
  • Medidas: Altura 13.5 x diámetro 16
  • Diseñado en Reino Unido
(*) Este producto incluye marcado CE de conformidad con la legislación de la Unión Europea

Distribuye en España Tallytate 

domingo, 21 de junio de 2015

Playeando con Miniland

En el puente de mayo, como hacen todos los madrileños decentes, escampamos a la playa. Yo tengo la memoria un poco atrofiada así que no me acordaba mucho de lo guay que es el mar. También es cierto que el año pasado con hacer la croqueta ya tenía suficiente, pero este año he evolucionado y soy lo más parecido a Calatrava pero en bebé que os podáis imaginar. Me paso el día haciendo "bollos", o como la inculta de mi madre dice "castillos".

Después de tres días en la playa las cifras eran desoladoras: Cubos de la playa 0 - Bebé 2. Es decir, murió un cubo, más concretamente su asa y una rastrillo, las cosas esas de los chinos que las hacen fatal.  

Pues bien, había que pasar al plan B que era volver a pecar y comprar otro juguete playero de escasa calidad o decantarnos por el equipo profesional de playa. Viendo los resultados del partido anterior ganó la opción de llevar los accesorios irrompibles de Miniland que incluyen: cubo con pala, pala escabadora y rastrillo y camión gigante.

Las pruebas básicas fueron superadas. Por simplificar: me subí encima, tiré el cubo a la porra, lo llené de agua y rellené el agujero gigante, enterré el cubo y lo desenterré a pulso... Vamos, perrerías varias, ya sabes.

Y ganó el cubo. Y me cuesta reconocerlo porque la verdad es que suelo ganar yo. Pero vamos, que como dicen por ahí, han ganado una batalla pero voy a ganar la guerra... No te creas... Que aunque sostienen que son irrompibles, súper seguros, y además la mar de bonitos seguro que encuentro su punto débil  y los destruyo. Si pudieron con la Estrella de la Muerte yo puedo con el cubo como que me llamo Miguel.

Pero el camión no me lo cargo, que ese me mola. Lo lleno de arena, de agua, lo paseo por la playa... Me lo paso bomba. Además en casa lo uso para transportar cosas súper importantes como piezas de puzzle o zumos. Es multiusos. No se le han oxidado ni los ejes de las ruedas del mar ni nada, no se ha descoyuntado cuando me senté en cima en plan borrico y además sus colores molan mucho (porque son los que me se, no os voy a mentir).

Estoy encantado con mi kit playero que veréis mucho este verano, mucho, mucho.

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