Hay artistas cuyo universo visual reconoces casi al instante. Ricardo Cavolo es uno de ellos. Sus personajes, sus composiciones repletas de detalles y esa manera tan particular de construir mundos fantásticos hacen que sus ilustraciones tengan una identidad propia. Por eso, encontrarnos con Lola y Estrella. El monolito de las voces, publicado por Astiberri, ha sido una oportunidad estupenda para adentrarnos en su imaginario desde un formato diferente: la novela gráfica infantil.
En casa cada vez apostamos más por el cómic como una forma de acercar la lectura a la preadolescencia. Es una literatura ágil, visual y capaz de enganchar a lectores que quizá todavÃa no encuentran en la novela convencional el mismo atractivo. Pero también puede ser mucho más que eso: una puerta de entrada a otros autores, otros estilos y nuevas maneras de entender las historias. En este caso, leer a Cavolo junto a nuestro hijo nos ha permitido precisamente eso: disfrutar de una aventura y, al mismo tiempo, descubrir las señas de identidad de un artista que personalmente nos encanta.
Ficha técnica
TÃtulo: Lola y Estrella 1. El monolito de las voces
Autor e ilustrador: Ricardo Cavolo
Editorial: Astiberri Ediciones
Colección: Txikiberri
Año de publicación: 2026
Formato: tapa dura (cartoné)
Páginas: 168
Dimensiones: 19 × 24 cm
Impresión: color
ISBN: 979-13-87927-44-8
Precio: 21 €
Edad recomendada: a partir de 7 años
Serie: primera entrega de una aventura prevista en dos tomos.
Sinopsis
Lola y Estrella son dos amigas que viven en Matria, un planeta fantástico donde la tranquilidad de sus dÃas transcurre entre visitas a la reina Cabra, partidas de cartas, gnomos y libros. Estrella, además, posee una capacidad extraordinaria: puede comunicarse con el micelio, las raÃces que conectan la vida de su mundo.Pero su apacible existencia da un giro inesperado cuando unas misteriosas máquinas comienzan a destruir el terreno y dejan a los gnomos sin hogar. Ante la amenaza que se cierne sobre su comunidad, las dos amigas deciden abandonar la seguridad de su entorno y emprender un viaje en busca de respuestas. Una aventura que las llevará mucho más lejos de lo que imaginaban y que pondrá a prueba su amistad mientras descubren un mundo lleno de criaturas, culturas y lugares desconocidos.
Un universo visual que no deja de sorprender
Lo primero que nos conquista de Lola y Estrella es, naturalmente, su apartado visual. Ricardo Cavolo no se limita a ilustrar una historia infantil: construye un universo que respira su personalidad artÃstica por todas partes. Sus personajes son extravagantes, sus criaturas parecen salidas de un sueño y cada escenario invita a detenerse para descubrir nuevos detalles. Hay imaginación desbordante, personajes loquÃsimos y una identidad gráfica que se reconoce como propia.Pero hay algo que me ha gustado especialmente de su manera de narrar, y es cómo resuelve la presentación de personajes y especies sin frenar el ritmo de la aventura. Cuando necesita introducirnos rápidamente en alguno de los habitantes de Matria, recurre a un recurso que me parece tan sencillo como eficaz: la «Enciclopedia general de Matria». Como si estuviéramos consultando una guÃa ilustrada de este mundo, nos presenta al personaje, nos ofrece información sobre él y nos permite hacernos una idea de sus particularidades en apenas unas páginas. Es una forma muy ágil de ampliar el universo de la historia sin detenerse en largas explicaciones y, además, aporta ese componente de descubrimiento que tanto se disfruta cuando exploramos un mundo fantástico por primera vez.
Lo divertido es que esa rapidez narrativa convive con una capacidad de recreación visual que parece no tener lÃmites. Cavolo puede presentarnos una nueva criatura de forma esquemática y directa y, acto seguido, dedicar dos páginas completas a un paisaje boscoso repleto de vegetación, personajes y pequeños detalles que parecen multiplicarse ante nuestros ojos. No tiene ningún problema en pasar de la sÃntesis a la exuberancia, y ese contraste hace que la lectura resulte especialmente dinámica. Hay páginas que se recorren en un instante y otras en las que apetece quedarse un buen rato, descubriendo todo lo que sucede en segundo plano.
Y aquà tenemos que detenernos en el color, porque su uso en esta obra es una auténtica maravilla. Estamos acostumbrados a asociar a Cavolo con una paleta muy potente, colores intensos y combinaciones que reclaman inmediatamente nuestra atención. En Lola y Estrella, sin embargo, demuestra que esa fuerza visual no depende únicamente de la saturación. Hay rosas pastel, azules que evocan el mar y tonalidades mucho más suaves que construyen una atmósfera fantástica, delicada por momentos, sin perder ni un ápice de personalidad.
Frente a esa suavidad aparecen los tonos amarillos asociados a la amenaza que se cierne sobre el pueblo, introduciendo un contraste que ayuda a distinguir visualmente el peligro del entorno que las protagonistas intentan proteger. El color no está ahà solamente para embellecer las páginas: contribuye a crear ambientes, marcar diferencias y transmitir sensaciones. La potencia cromática sigue estando presente, pero se expresa también a través de los matices, de las combinaciones y de la manera en que cada escena adquiere su propia identidad.
Para quienes ya conocemos su trabajo, resulta interesante reconocer algunos de los rasgos que atraviesan su trayectoria y comprobar cómo se trasladan a una narración secuencial. Para quienes todavÃa no lo conocen, el libro funciona como una excelente presentación de su universo.
Leer juntos y descubrir nuevos mundos
Aunque Astiberri recomienda el libro a partir de los siete años, creemos que puede disfrutarse desde distintas etapas lectoras. Nosotros lo hemos leÃdo con nuestro hijo, que ya está en la preadolescencia, y nos ha gustado especialmente esa posibilidad de compartir una lectura que no exige enfrentarse de entrada a cientos de páginas de prosa.
El ritmo visual facilita el acercamiento y permite que la historia avance de una manera accesible, pero eso no significa que la experiencia se reduzca a pasar páginas rápidamente. Al contrario: las ilustraciones invitan a mirar, comentar y detenerse. Y ahà encontramos una de las grandes virtudes del cómic: puede convertirse en una experiencia compartida, en una conversación sobre personajes, imágenes e ideas y en una forma de despertar curiosidad por otros libros y artistas.
En nuestro caso, además, leer a Cavolo tiene un aliciente añadido. Nos permite enseñar a nuestro hijo las particularidades de un creador, reconocer elementos que se repiten en su trayectoria y descubrir cómo un artista construye una identidad propia. A veces, conseguir que un lector joven se enganche a una historia es solo el principio; despertar su interés por quien la ha creado puede abrirle muchas más puertas.
Una edición a la altura de su universo
La edición de Astiberri merece una mención especial. El formato en tapa dura, las dimensiones generosas y el protagonismo del color hacen que el libro resulte muy atractivo desde el primer contacto. Es una edición cuidada, de esas que apetece tener en las manos y conservar en la estanterÃa. En una obra donde la imagen tiene tanto peso, el continente importa, y aquà acompaña muy bien al contenido.
Ricardo Cavolo: una identidad artÃstica propia
Nacido en Salamanca en 1982, Ricardo Cavolo es uno de los ilustradores españoles con mayor proyección internacional. Su trabajo abarca la ilustración editorial, los murales, las exposiciones y las colaboraciones con marcas de distintos ámbitos. Ha expuesto en ciudades como Madrid, Londres, ParÃs y Nueva York, y ha trabajado para marcas como Gucci, Apple, Zara y Nike.
En el ámbito editorial ha publicado tÃtulos como 100 artistas sin los que no podrÃa vivir, 100 pelÃculas sin las que no podrÃa vivir y Periferias. También ha ilustrado obras vinculadas a Federico GarcÃa Lorca, como Romancero gitano y Poeta en Nueva York. En 2024 publicó León tiene el pelo de fuego, su primer álbum infantil, y con Lola y Estrella se adentra en el cómic infantil.
Su estilo, reconocible por la fuerza de sus composiciones, la riqueza de sus personajes y su particular imaginario visual, encuentra en esta obra una nueva forma de expresarse: la narración gráfica al servicio de una aventura fantástica.
Una historia que todavÃa tiene camino por recorrer
Conviene tener presente que El monolito de las voces es la primera parte de una aventura concebida en dos tomos. Por tanto, la historia no queda completamente cerrada en este volumen: el viaje de Lola y Estrella continúa pendiente de su siguiente entrega. Es importante saberlo antes de empezar, especialmente si buscamos una narración autoconclusiva.
Aun asÃ, hemos disfrutado mucho de esta primera aproximación. Su mayor atractivo está en la fuerza de su universo visual, en la imaginación de sus personajes y en la capacidad de Cavolo para alternar la agilidad narrativa con páginas que invitan a detenerse y contemplar cada detalle. Nos quedamos con ganas de seguir descubriendo Matria y de ver hacia dónde conduce esta aventura



0 Comentarios