Juguetes frikis: Pacman Comiloón

Las cosas como son... Yo soy muy de Pacman... no lo puedo evitar, me va en los genes... Y es que este año es mirar los
catálogos de navidad y no e por cual decantarme, vamos que si el señor gordo de rojo me los quiere traer todos yo no pienso poner impedimentos.

Pero claro. Se supone que hay que elegir, que todos los nenes tienen que tener su regalo y que no podemos abusar... Perfecto, lo acepto, lo comprendo y me jorobo. Pero ¿No os parece adorable este Pacman Comiloon?


En realidad se llama COCO, así, gritando, porque cuando el abuelo preguntó que qué era eso mami dijo que un comecocos, y así se ha quedado. COCO. Y no sólo es que se haya quedado, es que además es como mi sombra, como con él, duermo con él...Lo único que no me dejan es ducharme con él porque lleva pilas, si no ya se había dado un chapuzón.

La verdad es que COCO es muy apañado, es chiquitito y puedo llevarlo a cualquier lado, y aunque no hace mucho, sólo ruiditos, ya es la banda sonora de mi hogar. Es lo primero que se escucha cuando me despierto, abro los ojos, lo busco y Grrr, Ñam, Ñam... Retahila de ruiditos para que me hagan caso. 

También es un buen compañero de juegos. No da nada de guerra. Hace lo que le dices, no protesta y se deja mangonear en el parque. Es buena gente este COCO.

Y resistente. ¡Le he dado una de porrazos! Se ha caído desde todos los sitios donde se pueda caer, e incluso el otro día se dio un remojón en la sopa... Y oye, como nuevo, ni se inmuta.

Por sorprendente que parezca se ha convertido en uno de mis kekos frikis favoritos. Quizás por la cantidad de siestas que me he echado en su homónimo de peluche, o simplemente porque cogerle del brazo es superfácil y apañado. Pero me tiene enamorado.

¿Y tú? ¿Te lo pides?

 

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